Como medida de protesta, en el distrito Alto de la Alianza, un comerciante decidió amarrarse a la base del asta de bandera en el frontis del mercado Juan Velasco Alvarado en el sector de Salida Tarata. Su acción buscó impedir que funcionarios de la gestión edil de Demetrio Cutipa retiren el mástil instalado por asociación del comercio ambulatorio, hecho que además reveló un conflicto con acusaciones de envidia entre asociaciones, pugnas dirigenciales y una contradictoria actuación de la autoridad.
La situación escaló esta mañana, cuando personal municipal, Serenazgo y algunos funcionarios intentaron remover el asta e incluso la Policía Nacional del Perú hizo presencia en la zona ante el tumulto y posible conato de bronca.
Marcelino Rosas Huanacune, dirigente (turno día y noche), afirmó que el asta en mención fue producto de una donación municipal de hace aproximadamente un mes y medio, pues el alcalde donó materiales y cemento para la construcción del asta instalada para el aniversario de la asociación en julio, y el propio alcalde y regidores participaron en el izamiento de la bandera.
Pero el último domingo 24 de agosto, a las 3:30 de la madrugada, el asta «desapareció extrañamente», lo que llevó a la asociación a presentar una denuncia en la comisaría y realizar mediante colecta nuevamente la instalación para Fiestas de Tacna e izar el pabellón nacional con el fin de mostrar su patriotismo.
Ahora, los mismos funcionarios de la municipalidad trataron de retirar esta segunda asta, alegando que se encuentra en un «área verde». Sin embargo, el dirigente refutó esta justificación, afirmando que el lugar era un «basural» antes de que los comerciantes lo acondicionaran.
Disputas internas
Por su parte, una comerciante de 75 años, advirtió que el intento de retiro del asta no es una decisión unilateral de la municipalidad, sino el resultado de pugnas entre asociaciones de comerciantes y presunta coordinación con las autoridades.
Según la mujer, dirigentes de otra asociación (turno noche y pequeños comerciantes), estarían detrás de la solicitud de retiro debido a «envidia» y disputas de liderazgo. Ella los acusa de ser «traficantes de terrenos», de «hacer la vida imposible» a su grupo, y sugirió que estos dirigentes tienen mayor cercanía con el alcalde y han presionado para la remoción del asta.
La PNP por su lado aseguró a los comerciantes que la denuncia por el robo de la primera asta continuará su curso, aunque no pueden determinar quién tiene la razón en el conflicto actual. Por su parte, ningún funcionario municipal autorizado ha querido emitir declaraciones a los medios, lo que ha generado mayor incertidumbre y críticas sobre la transparencia de la decisión.