La reciente ordenanza del Gobierno Regional de Arequipa que formaliza la implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) ha generado una profunda controversia, enfrentando a las autoridades regionales con un sector de la Iglesia Católica liderado por el arzobispo de Arequipa, Javier del Río. Mientras el arzobispo califica la medida de «aberración» y la asocia a una «ideología de género», defensores de la ESI, como Fedra Rodríguez de la organización Multisectorial de Mujeres Tacna (Multitac), celebran la iniciativa como una herramienta esencial para la prevención de la violencia y los embarazos adolescentes.
La ESI, según aclara Fedra Rodríguez, no es una creación exclusiva del gobierno de Arequipa. De hecho, su aplicación está establecida a nivel nacional por la Resolución Viceministerial N° 169 del año 2021 del Ministerio de Educación (Minedu). Esta resolución dispone que la educación sexual integral se aplique de forma transversal en todos los colegios del Perú, desde los primeros hasta los últimos años, adaptándose a las particularidades de los estudiantes.
Rodríguez califica la postura del arzobispo como un «error» y sostiene que carece de contacto con la realidad. Enfatiza que la ESI es una herramienta fundamental para abordar problemas urgentes como la alta tasa de embarazos adolescentes y la violencia sexual, física, psicológica y económica que afecta a la sociedad. «La realidad nos dice que el embarazo adolescente existe, por ejemplo. No, que la violencia sexual, abusos sexuales a niñas, a niños, adolescentes, existe que la violencia física, psicológica, económica existe», afirma Rodríguez.
Sobre el controvertido término «ideología de género», Rodríguez asegura que es una frase «inventada» y una estrategia de «desinformación» por parte de grupos conservadores. Explica que una ideología es un conjunto de ideas y que el «género» (masculino, femenino y otras identidades) no es un invento, sino una realidad que requiere políticas públicas inclusivas por parte de las autoridades.
Rodríguez subraya la importancia de la ESI basándose en datos concretos. En Tacna, por ejemplo – aseguró- el 37% de las mujeres entre 15 y 49 años ha sufrido violencia por parte de sus parejas. Además, la tasa de embarazo adolescente (entre 15 y 19 años) en Tacna es del 5.62%, una cifra considerada «muy alta» en comparación con otras regiones, sin contar los numerosos casos no oficiales debido al miedo y la vergüenza.
Ante esta realidad, organizaciones como Multitacna plantean la necesidad de que el gobierno de Tacna también asigne presupuesto para implementar la ESI en sus escuelas, a través de la capacitación de docentes, y en las juntas vecinales.
Fedra Rodríguez concluye que la educación sexual integral «no es una amenaza, sino es nuestra defensa más poderosa para prevenir la violencia hacia niñas, niños y adolescencia». Reitera su felicitación al gobernador y a los consejeros de Arequipa por su decisión «a conciencia» y basada en la realidad.












