El excongresista Alberto Quintanilla señaló que la decisión del Tribunal Constitucional (TC) de archivar el Caso Cócteles y las declaraciones del presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, fomentan la impunidad y la arbitrariedad en el país.
Quintanilla calificó como «muy lamentable» las declaraciones del presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, quien se refirió al fallecido músico Eduardo Mauricio Ruiz, conocido por su nombre artístico «Truco,» como «Terruco». Recordó que el artista murió tras ser asesinado por una bala disparada por un policía infiltrado en la movilización, una presencia que inicialmente fue negada por el ministro del Interior y el jefe de la Policía Nacional, quienes posteriormente tuvieron que reconocerla ante las evidencias del caso.
Respecto al fallo del TC que ordenó el archivamiento de las investigaciones contra Keiko Fujimori por lavado de activos en las campañas de 2011 y 2016, Quintanilla sostuvo que esta sentencia es «muy lamentable también».
Según Quintanilla, Fujimori habría recibido financiamientos no declarados y los habría «pitufiaron» a través de reuniones de cócteles y «apoyadas,» simulando que eran contribuciones ciudadanas.
El exparlamentario acusó al TC de estar dando «paso a la arbitrariedad y a la impunidad». En su análisis, el TC está actuando «como una bancada más del fujimorismo» y se ha convertido en un «ente supranacional» que está arrasando contra la legislación.
Quintanilla enfatizó que la decisión del TC no procedía, una postura que, según él, también sostuvieron la presidenta del TC, la doctora Luz Pacheco, y el miembro Manuel Monteagudo, quienes indicaron que el caso debió ser resuelto en la vía judicial.
El excongresista argumentó que, incluso si la ley de lavado de activos no tipificaba claramente el financiamiento de organizaciones políticas antes del Decreto Legislativo 1249 de noviembre de 2016, el hecho delictivo existía, pues se recibió dinero ilegalmente, no se informó a los órganos electorales y se procedió a «pitufearlo». Estos actos podrían haber sido investigados bajo otras figuras, como «falsedad ideológica».
El excongresista concluyó que el «Tribunal Constitucional es un órgano protector de delitos que cometería el fujimorismo y sus socios políticos», y que en la actualidad, es «un órgano que que protege la impunidad y la criminalidad en el país».










