La devoción al Niño Jesús Emanuel tiene su origen en la provincia de Tucumán, donde por muchos años fue custodiada por consla imagen sagrada Teresita López. Junto al recordado párroco de la Iglesia Cristo Obrero —también conocida como Cristo Divino Obrero—, el padre Julio César Albornoz, quien estuvo al frente de la parroquia desde 1965, esta imagen se convirtió en un símbolo profundo de fe, esperanza y unión para toda la comunidad local.
Teresita López, figura muy querida en Tafí Viejo, dedicó gran parte de su vida a preservar y compartir esta devoción, acompañada siempre por el padre Albornoz, sacerdote de gran relevancia pastoral y humana. Ambos impulsaron una tradición que, año tras año, convocaba a numerosas familias que acudían a contemplar al Niño Jesús Emanuel, fortaleciendo los lazos comunitarios y el espíritu navideño en la región.
En una entrevista realizada tiempo atrás, Teresita López destacó que presentar al Niño Jesús Emanuel significaba transmitir un mensaje de amor, paz y esperanza. Señaló que la imagen inspira a las personas a rezar, reflexionar y reencontrarse como familia, dejando un mensaje claro: mantener viva la fe, practicar la solidaridad y creer en la posibilidad de un mundo mejor, valores que hoy siguen vigentes y que Radio Uno de Tacna comparte con su audiencia.










