El gobernador regional de Tacna, Luis Torres Robledo, se prepara para comparecer ante audiencia programada para este 21 de enero a las 9:00 de la mañana. Esta sesión corresponde al control de acusación en el marco del caso judicial conocido como «Los Limpios de Tacna», el cual involucra también a otros exfuncionarios.
La autoridad regional expresó malestar por la duración del proceso, señalando que el Ministerio Público ha tardado siete años en formalizar una acusación. Torres calificó su situación actual como una «muerte civil», argumentando que las restricciones legales le impiden realizar actividades económicas básicas como no poder salir del país, mencionando específicamente la imposibilidad de viajar a Chile.
Los bancos no le permiten mantener cuentas corrientes ni realizar negocios, debido a su situación judicial y recordó que durante este proceso ya ha pasado por detenciones y periodos de arresto domiciliario.
Torres Robledo sostiene que, a pesar de los años transcurridos, la fiscalía no cuenta con pruebas sólidas en su contra y confía en que finalmente se haga justicia. Es más, sugirió que su detención anterior pudo estar motivada por sus pretensiones electorales de aquel entonces.
Ante la posibilidad de una nueva postulación, afirmó que debe «calcular bien» sus pasos para evitar nuevas represalias judiciales, aunque destacó que cuenta con un entorno de profesionales jóvenes capacitados para dar continuidad a su gestión si él decidiera retirarse de la contienda.
Por ahora, el mandatario regional asegura que su decisión final sobre participar en futuros comicios se tomará al límite del plazo legal.











