A cuatro años del huaico que afectó a Tacna el 21 de febrero de 2020, el jefe de Indeci Tacna, coronel Jorge De Lama, recordó que el desastre ocurrido en la Quebrada del Diablo se produjo tras su activación y el represamiento generado por acumulación de residuos y actividades informales en la zona. El aluvión alcanzó sectores urbanos, ocasionando pérdidas humanas y materiales.
Como parte de las acciones de prevención, el De Lama informó sobre la instalación de geomallas en tramos de la quebrada para reducir el riesgo de desprendimientos, así como la inversión de más de 1.2 millones de soles en bienes de ayuda humanitaria. Además, se implementaron almacenes adelantados en distintos distritos, entre ellos Ilabaya, y se recibieron 40 toneladas adicionales de ayuda para atender eventuales emergencias.
No obstante, INDECI expresó preocupación por la reocupación de áreas consideradas vulnerables. Según indicó la autoridad, algunas familias que fueron reubicadas tras el huaico han retornado a zonas cercanas al cauce natural, lo que incrementa el riesgo ante nuevas precipitaciones.
Actualmente, ocho distritos de la región se encuentran en estado de emergencia por lluvias. Reportes del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) advierten que las precipitaciones continuarían durante marzo y abril, principalmente en zonas de media cuenca.
El jefe de Indeci exhortó a la población a mantenerse informada y a alejarse de quebradas y cauces en caso de activación, priorizando la seguridad personal frente a posibles eventos naturales.











