Tacna. La comunidad campesina de Ancomarca reafirmó su oposición a la operación de pozos de agua en su jurisdicción, tras una reunión sostenida con representantes de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), en una jornada marcada por la tensión y la defensa de los recursos naturales.
El encuentro, que se inició alrededor de las 9:30 horas, se realizó como consecuencia de un plantón pacífico llevado a cabo días atrás frente a las oficinas de la Entidad Prestadora de Servicios de Saneamiento. En la reunión participaron dirigentes comunales y funcionarios vinculados a la gestión del recurso hídrico.
El presidente de la comunidad, Pascual Tapia, expresó la preocupación de los pobladores por la operación de los pozos 6 y 9, los cuales —según denunció— estarían generando la sequedad de bofedales y la muerte de camélidos. El dirigente señaló que esta situación afecta directamente la principal actividad económica de la comunidad, basada en la ganadería altoandina.
Pese a la extensión de la reunión, que se prolongó hasta pasado el mediodía, no se alcanzaron acuerdos que permitan destrabar el conflicto. “Mantenemos una oposición firme; la operación de los pozos causa mortalidad de animales, que es nuestro sustento”, declaró Tapia al término del encuentro.
Como parte de las medidas adoptadas, la comunidad anunció que enviará documentación formal para convocar a representantes de la ANA y otras instituciones a una asamblea general en Ancomarca.
El objetivo será que las autoridades verifiquen en campo los posibles impactos ambientales y sociales antes de tomar decisiones sobre la continuidad de las operaciones.











