Lima.- El expresidente del Consejo de Ministros, Pedro Cateriano, cuestionó el discurso de la presidenta Keiko Fujimori, quien calificó como “catastrófica” la situación actual del país, y afirmó que su agrupación política tuvo responsabilidad en la crisis que hoy denuncia.
Así, Cateriano sostuvo que existe una contradicción en el mensaje a la Nación dado por la mandataria, debido a que —según señaló— Fuerza Popular fue uno de los actores políticos que contribuyeron al deterioro institucional de los últimos años.
“De esa catástrofe fue también partícipe Fuerza Popular; basta revisar las votaciones”, manifestó Cateriano, al cuestionar el rol que tuvo la bancada fujimorista durante el periodo parlamentario que enfrentó al Ejecutivo con el Congreso.
Al referirse al tono conciliador utilizado por Keiko Fujimori durante su mensaje ante el Congreso, Cateriano expresó escepticismo, “ver para creer”, indicó a la vez de mencionar, que existe una contradicción entre el discurso de moderación de la lideresa fujimorista y las posiciones asumidas por algunos dirigentes representativos de su partido. Comparó esta situación con una estrategia de “escopeta de dos cañones”, debido a la diferencia entre el mensaje presidencial y las actuaciones de otros integrantes de la agrupación.
Otro aspecto que llamó la atención de Cateriano fue que Keiko Fujimori no mencionara a su padre, el expresidente Alberto Fujimori, durante su intervención ante el Parlamento.
Para el exministro, esta omisión tuvo un significado político, ya que consideró que un discurso basado en el respeto a la Constitución y la libertad de prensa no podía incluir una reivindicación del gobierno de Alberto Fujimori, cuya gestión —afirmó— estuvo marcada por acciones contrarias a esos principios democráticos.
Finalmente, Cateriano señaló que uno de los principales desafíos de Keiko Fujimori es recuperar la confianza ciudadana y demostrar con hechos que existe un cambio en su actuación política.
El exjefe del Gabinete sostuvo que el país necesita coherencia institucional y respeto a las normas, evitando —según indicó— el uso de las leyes de acuerdo con conveniencias políticas.











