Videos manipulados con inteligencia artificial (IA), cuentas automatizadas y campañas de desinformación destinadas a favorecer o perjudicar a determinados candidatos, podrían inundar la red de cara a las próximas elecciones regionales y municipales.
“Muy probablemente haya gente, si es que no ha ocurrido ya, que esté preparando videos de inteligencia artificial tanto a favor como en contra”, señaló Carlos Helfer, especialista en comunicación digital.
Explicó que uno de los mayores riesgos será la aparición de “deepfakes”, videos capaces de imitar el rostro y la voz de una persona para hacerla aparecer diciendo o haciendo algo que nunca ocurrió. Estas campañas —indicó— pueden resultar efectivas debido al llamado sesgo de confirmación, mediante el cual las personas tienden a creer con mayor facilidad aquella información que coincide con sus ideas o prejuicios.
En ese escenario, las denominadas «granjas de bots» pueden generar una apariencia artificial de respaldo o rechazo hacia determinado candidato o tema. Según Helfer, su objetivo principal no necesariamente es conseguir votos de manera directa, sino instalar determinados asuntos en la conversación pública.
Helfer también llamó la atención sobre el consumo incidental de noticias en redes sociales. Explicó que muchas personas reciben información mientras navegan por plataformas como TikTok, Facebook o Instagram, sin buscar necesariamente contenidos informativos. A ello se suma los «clips», fragmentos que pueden presentar declaraciones fuera de contexto y generar una interpretación distinta de lo ocurrido.
El analista remarcó que el uso de bots no garantiza que un candidato gane una elección, pero sí puede distorsionar el debate público y desviar la atención de las propuestas. Frente a este escenario, recomendó a los ciudadanos aplicar un “doble check” antes de compartir información. Es decir, comprobar una noticia, video o acusación en medios periodísticos confiables y fuentes oficiales antes de darle difusión.
También planteó la necesidad de establecer un “cordón sanitario” digital, mediante el cual la propia ciudadanía evite contribuir a la propagación de contenidos falsos.











