La población de Tarata volvió a alzar su voz en defensa de su patrimonio histórico y cultural. Durante las actividades por los 101 años de la reincorporación de la provincia al Perú, se reafirmó el rechazo a Challapalca y se exigió atención a los daños que, según los pobladores, se han ocasionado en terrenos agrícolas y estructuras prehispánicas.
El discurso de orden estuvo a cargo de Poligna Caypa, quien durante su intervención rindió homenaje a la mujer tarateña y aprovechó la ceremonia para poner sobre la mesa las principales demandas de la provincia.
Caypa reafirmó la posición de la población con la consigna “¡Challapalca no va!” y cuestionó la presencia de la cárcel de máxima seguridad en jurisdicción de Tarata, al considerar que representa una preocupación para la tranquilidad de la población.
A la exigencia se sumó el pedido de concretar el asfaltado de la doble vía en el tramo Tarata-Mazocruz, mejorar la infraestructura educativa y garantizar el acceso permanente a agua limpia y segura para la población. De igual forma, solicitó a las autoridades impulsar una “Marca Tarata” que permita posicionar los productos de la provincia en mercados nacionales e internacionales.
De igual pidió la defensa de los andenes, canales, caminos y paredes de origen prehispánico que forman parte de la historia de Tarata. Caypa lamentó que algunas obras e inversiones hayan ocasionado daños en estas estructuras y cuestionó que se ponga en riesgo un patrimonio que pertenece a las generaciones actuales y futuras.
“¿De qué inversión se habla cuando se destruye nuestro pasado, nuestro legado inca?”, expresó durante su intervención a la vez de plantear las reparaciones por los daños ocasionados en sus parcelas agrícolas.











