Devotos de Moquegua, Arequipa, Lima, Tacna y de Chile llegaron al santuario del Señor de Locumba para agradecer por recuperaciones de salud, favores recibidos y promesas familiares mantenidas por generaciones.
La fe volvió a congregar a miles de peregrinos en el santuario del Señor de Locumba, donde familias procedentes de distintas partes del país y del extranjero compartieron testimonios de gratitud, promesas cumplidas y hechos que consideran milagrosos.
Bajo un intenso sol que superó los 20 grados, los devotos esperaron la misa central provistos de sombrillas y, mientras aguardaban, relataron a Radio Uno las razones que los llevaron una vez más hasta el santuario de la provincia Jorge Basadre.
Para varias familias, la peregrinación al Señor de Locumba constituye una tradición que se mantiene de generación en generación. Arribó desde Lima, Rosa Delgado junto a una delegación de 18 familiares. Contó que su devoción comenzó cuando era niña, luego de que su madre la llevara al santuario tras un diagnóstico médico desfavorable por un problema en sus piernas. Según relató, al cabo de un año logró recuperar la capacidad de caminar.
En esta oportunidad, la familia también acudió para agradecer por la recuperación de una nieta que sufrió una fisura de cráneo tras una caída y cuyo diagnóstico evolucionó favorablemente antes de una intervención médica.
Entre las historias compartidas durante la jornada estuvo la de la familia Salgado Rodríguez, integrada por un expolicía y una médica que años atrás trabajaron en los centros de salud de Piñapa y Locumba.
La pareja recordó el episodio en que su hijo, cuando tenía cuatro años, quedó atrapado sobre una piedra en medio de una fuerte corriente de río y estuvo a punto de ser arrastrado por el agua. Para la familia, haber logrado salir con vida de aquella situación fue un hecho atribuido a su fe en el Señor de Locumba.
Desde Arequipa también llegaron peregrinos procedentes de la zona de Chucarapi, en Islay, Arequipa. Uno de ellos señaló que regresó al santuario para agradecer por la recuperación de la salud de su hermana, quien había permanecido postrada en cama y posteriormente logró levantarse.
La celebración también reunió a numerosos devotos procedentes de Chile. Un peregrino llegado desde Arica contó que durante el año realizó tres viajes al santuario para agradecer por su salud y trabajo. Asimismo, una madre y su hija, también procedentes de Arica, relataron que mantienen su devoción desde hace 12 años, cuando una compañera de trabajo peruana les recomendó visitar al Señor de Locumba.
A la festividad se sumaron agrupaciones religiosas y 16 delegaciones de danzantes de Tacna. Entre ellas estuvo la sociedad religiosa Los Canarios, Hijos de Nuestra Señora de Fátima, conformada por cerca de 100 bailarines y portastandartes, quienes renovaron su promesa con motivo del 250.° aniversario de la festividad.
También participó la agrupación Cristo Juan Pablo II, en una jornada marcada por la fe, las promesas y los testimonios de quienes aseguran haber encontrado en el Señor de Locumba una razón para regresar cada año.
Obispo pide “¡Basta ya de venganzas!” en los 250 años del Señor de Locumba











