Francisco Ramos Flores, candidato de País para Todos, propone culminar el nosocomio en 18 meses si la evaluación estructural resulta favorable y construir un nuevo hospital 3.1 en Gregorio Albarracín. También plantea desalinizar agua de mar para uso agrícola.
Para Ramos el proyecto del HHU es un “monumento a la corrupción” paralizado desde hace aproximadamente seis años. Actualmente existen problemas legales y que se encuentra pendiente una evaluación estructural, especialmente de los aisladores sísmicos, que de ser favorable —afirmó— la obra podría ser culminada en aproximadamente 18 meses, mediante trabajos de reforzamiento de las zapatas y la placa de cimentación. Sin embargo, advirtió que las garantías de la infraestructura no serían las mismas debido al proceso de oxidación de algunos materiales.
Ramos sostuvo que Tacna no debería depender exclusivamente de la culminación del HHU. Por ello, propuso construir un hospital de categoría 3.1 en el Cono Sur, en coordinación con la municipalidad distrital y el Ministerio de Salud. La inversión estimada para este proyecto, según su propuesta, oscilaría entre S/250 millones y S/400 millones. También planteó recategorizar y fortalecer los puestos y centros de salud para descongestionar los hospitales y mejorar la atención en los primeros niveles.
En materia hídrica, el candidato cuestionó la viabilidad del proyecto del embalse Cardos, proyecto bandera del actual gobernador Luis Torres Robledo. Según Ramos, su presupuesto se habría incrementado hasta bordear los S/1,800 millones, además de enfrentar conflictos sociales. Como alternativa, planteó priorizar la represa Yarascay, cuyo expediente definitivo, según señaló, contemplaba una inversión de aproximadamente S/560 millones y una mayor capacidad de almacenamiento.
También incluyó dentro de su propuesta la construcción de la represa de Jarumas, en Tarata, con una inversión estimada de S/40 millones y una capacidad de almacenamiento de 3.1 millones de metros cúbicos para atender las necesidades de los agricultores.
En su plan de gobierno también está recurrir al agua de mar. Así, planteó instalar plantas desalinizadoras mediante ósmosis inversa en Boca del Río, utilizando energía eólica y solar. Según estimó, este sistema permitiría producir agua para uso agrícola a un costo de entre S/3.50 y S/3.80 por metro cúbico.
El candidato también planteó revisar los permisos de uso de agua otorgados a Southern Copper en Candarave y sostuvo que la empresa debería incorporar tecnología de desalinización para reducir su dependencia de fuentes de agua continentales. Finalmente, propuso una reingeniería de la laguna Aricota, que incluiría la revisión de acuerdos existentes y medidas para evitar el ingreso o desvío de aguas que, según afirmó, afectan la recuperación del recurso.











