El economista Duberly Limache sostuvo que uno de los principales problemas de los Estados latinoamericanos no es necesariamente la falta de recursos, sino la dificultad para coordinar sus propias capacidades. Señaló que ministerios, gobiernos regionales, municipios, organismos reguladores, empresas y universidades suelen trabajar de manera fragmentada, lo que genera duplicidad de esfuerzos, mayores costos y retrasos en proyectos estratégicos.
Durante una entrevista con Radio Uno, explicó que esta fragmentación se vuelve más evidente cuando los países deben afrontar desafíos que requieren respuestas simultáneas, como infraestructura, comercio, energía, seguridad y conectividad. Puso como ejemplo un corredor logístico, donde una carretera puede ejecutarse antes que las obras de saneamiento, obligando posteriormente a romper la vía para instalar tuberías. A su juicio, este tipo de descoordinaciones limita el desarrollo no solo del Perú, sino de la región.
Limache también destacó el papel que podría asumir el megapuerto de Chancay dentro de una mayor integración económica latinoamericana. Consideró que su ubicación puede permitir conectar a economías como Brasil, Ecuador, Colombia y otros países con los mercados asiáticos, siempre que exista una infraestructura logística articulada y participación coordinada de los Estados y el sector privado. En ese contexto, sostuvo que Chancay podría funcionar como un hub regional para concentrar cargas de distintos países y facilitar su salida hacia Asia.
El especialista agregó que el desarrollo alrededor de Chancay ya viene generando interés empresarial y un incremento de la demanda por terrenos en zonas cercanas. Asimismo, mencionó las expectativas vinculadas a las zonas económicas especiales privadas y señaló que el reto para el Perú será aprovechar esta oportunidad para generar inversión, empleo y mayor integración productiva con otros países latinoamericanos. Para Limache, la discusión no debería centrarse únicamente en si la región se acerca a China o a Estados Unidos, sino en cómo los países latinoamericanos pueden aprovechar sus relaciones con ambas potencias de acuerdo con sus propios intereses.











