Una ola de incendios forestales mantiene en emergencia a diversas comunidades altoandinas de Ayacucho, donde más de 50 siniestros se registraron en menos de 14 días durante octubre. Las llamas han consumido extensas áreas de pastizales, provocado heridos y dejado más de 70 animales muertos, entre vacunos, ovinos, alpacas y vicuñas.
De acuerdo con los reportes del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) y del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), al menos 23 incendios fueron de grandes proporciones, mientras otros se extendieron por zonas agrestes de la región.
Emerson Quispe, periodista de ATV en Ayacucho, informó a Radio Uno que la emergencia ha movilizado a pobladores, agricultores, autoridades locales y bomberos, quienes intentan contener el avance de las llamas en terrenos de difícil acceso.
Entre los focos identificados figuran incendios en las comunidades campesinas de Copacopa y Guaillaca, en la provincia de San Miguel, así como otro siniestro en el distrito de Sivia, provincia de Huanta, donde el fuego avanzó durante varias horas de la noche.
La respuesta enfrenta una grave limitación de recursos. Según la información reportada, Ayacucho cuenta con seis compañías de bomberos y apenas dos o tres unidades móviles contra incendios, que tienen dificultades para ingresar a las zonas accidentadas.
Ante la falta de equipos especializados y apoyo aéreo, los comuneros recurren a ramas verdes y frazadas mojadas para intentar sofocar las llamas, exponiéndose a situaciones de alto riesgo.
Las condiciones climáticas agravan la emergencia. Las temperaturas cercanas a los 28 °C, los fuertes vientos y la vegetación seca favorecen la rápida propagación del fuego en las zonas altoandinas. En algunos sectores se han formado remolinos de fuego de entre 14 y 15 metros de altura, que levantan material incandescente y dificultan las labores de control.
Los incendios también han dejado personas con quemaduras de primer y segundo grado, además de importantes pérdidas para las familias que dependen de la ganadería. Más de 70 animales habrían muerto como consecuencia del avance del fuego, afectando la economía de las comunidades rurales y sus medios de subsistencia.
La actividad humana figura entre las principales causas de los incendios forestales en el país. Según los reportes citados, alrededor del 99 % de estos siniestros serían provocados por personas, principalmente por quemas de maleza y residuos agrícolas durante la preparación de terrenos para la siembra.











