Desde que somos representantes de la Asociación de Propietarios y Veraneantes de Boca del Río, he podido vivir desde muy cerca, lo que es convivir con las actividades municipales en el Balneario, pero sobre todo conocer a su gente. El análisis comunitario, convivencial es muy difícil. Gente de pueblo que día a día sale a buscar el bienestar familiar con mucha dureza, pero el pensar individual es bastante difícil.
Hemos confirmado una vez más, que en Boca hay tres familias arraigadas desde hace muchos años, que son las que dominan las elecciones municipales. Si uno quiere ser autoridad municipal, mínimo tiene que coordinar con dos familias, de lo contrario el carro se pone cuesta arriba. Este año no fue diferente. Las familias fueron a conversar con un candidato, a ofrecerle su apoyo, con la condición que gente suya vaya en la lista de regidores, este ofrecimiento fue rechazado de plano por compromisos ya adquiridos. La misma gente fue a visitar al postulante 2 y aceptó inmediatamente, porque estaba cantado que hasta ese momento no tenía ninguna posibilidad, de lo contrario los visitantes iban a sacar su lista. Pues bien, se armaron los equipos y a postular.
Como todo pueblo chico, iban y venían rumores, los cuales no pasaban desapercibidos. Pero conversando con un poblador nacido en el lugar, me da un padrón de votantes, en donde ese documento contenía en su 80% nombres y apellidos de las familias que habían ido a buscar al postulante 2.
Allí entendí, que el postulante 1 no tenía ninguna posibilidad. Ellos lo sabían, pero según sus proyecciones, estaban con él. Craso error, primero por no aceptar la oferta, que era valedera por que los compromisos se honran, pero el peor error fue subestimar a la gente q siempre vota por sus allegados, ya sea por situaciones de vecindad o de raza, y así lo hicieron sentir. Llegaron en bloque en determinado momento, como siempre estilan, demostrando el poder del voto.
El resultado contundente, 170 votos contra 82 votos, el doble (lista completa). Posterior a los resultados, vienen los lamentos, y uno de los que más salió a la luz, fue el hecho de cambio domiciliario, que lo hemos venido pregonando desde hace 4 años, pero como siempre, son omitidos. La gente del equipo ganador se preocupó por ello, hijos y nietos que recién habían adquirido incluso la mayoría de edad, ya estaban inscritos en boca, así no vivan en el balneario, y los otros esperando voltear, equívocamente, un enraizado pensamiento.
Hay que felicitar al nuevo alcalde, quiso llegar y fue su única salida. Por ahora acertó, ojalá sepa manejar a la gente que lo acompaña, porque son del sitio y hay poder. Tiene que hilar fino, porque tendrá la alcaldía pero no más ¿Habrá habido alguna condición? Ya lo sabremos, por ahora goza Henry, pero recuerda quienes te acompañan. A los demás, si quieren una historia diferente y quieren otros representantes, visiten el Reniec, que tienen 4 años más, de lo contrario los hechos seguirán siendo los mismos. Por boca siempre por boca.
RETEME