En medio de muestras de indignación y pedidos de justicia, fue sepultado Armando Froilán Romero Torres, exalcalde del centro poblado de Cuchumbaya, quien murió tras ser brutalmente agredido en el sector de Sacuaya. Sus exequias congregaron a familiares, pobladores y autoridades de la región, quienes exigieron que el caso sea esclarecido y los responsables reciban una sanción.
Durante la cobertura, se informó que dos de sus hermanos habrían participado directamente en la agresión, mientras que un tercero también permanece involucrado en las investigaciones. Según el testimonio de una de las enfermeras que acudió a auxiliar a la víctima, el exalcalde fue golpeado con un objeto que tendría una pieza metálica en uno de sus extremos, presuntamente una herramienta agrícola. La necropsia habría determinado fracturas en las costillas y una pierna, además de lesiones que comprometieron uno de sus pulmones.
El caso también ha generado cuestionamientos por la respuesta policial. De acuerdo con el relato de las enfermeras, solicitaron apoyo a las comisarías de Carumas y San Cristóbal, pero los efectivos no habrían acudido mientras Romero Torres era agredido. La diputada Graciela Chipana Condori anunció que solicitará explicaciones al Ministerio del Interior por la actuación policial. Cabe precisar que estos señalamientos deberán ser esclarecidos por las autoridades competentes.
La investigación apunta a un presunto conflicto familiar por un terreno que habría sido adquirido por el exalcalde a sus padres, aunque sus hermanos cuestionarían la validez de esa compra. También se mencionaron disputas por cultivos y dinero que habría dejado el padre de familia. Estos aspectos todavía son materia de investigación y deberán ser contrastados con las declaraciones de los implicados.
En cuanto a la situación legal, el Poder Judicial habría concedido cinco días de detención preliminar, plazo que vence el jueves, luego de que el Ministerio Público solicitara siete días. Dos de los investigados permanecen en la carceleta de la Región Policial de Moquegua y el tercero se encuentra bajo custodia policial en una clínica. La Fiscalía deberá evaluar los elementos reunidos para sustentar un eventual requerimiento de prisión preventiva.











