Rodrigo Paz Pereira juró este sábado 8 de noviembre como nuevo presidente de Bolivia para un periodo de cinco años. El político centrista abre un nuevo ciclo en el país sudamericano después de 20 años de la izquierda en el poder.
Tras asumir el poder, anunció 10 compromisos centrales como eje de su Gobierno. En primer lugar, reafirmó la defensa del voto y la vía democrática, asegurando que ni él ni el vicepresidente Edmand Lara cederán ante presiones políticas.
Como segundo punto, prometió establecer responsabilidades por la gestión anterior, acusando a los exmandatarios Evo Morales y Luis Arce de dejar un país endeudado y con un uso ineficiente de recursos públicos.
Su tercer compromiso plantea un modelo de “capitalismo para todos”, basado en créditos accesibles, reducción de impuestos y apoyo al emprendimiento formal. En esa línea, el cuarto compromiso apunta al federalismo económico, con decisiones tomadas desde las regiones.
El mandatario también destacó la lucha contra la corrupción y la burocracia como quinto eje, buscando desmontar el denominado “Estado tranca”. El sexto compromiso se enfoca en la unidad nacional y el respeto a los símbolos patrios, priorizando la bandera tricolor y el escudo nacional.
Frente a la crisis energética, anunció como séptimo punto medidas inmediatas para resolver la escasez de diésel y gasolina. El octavo compromiso se orienta a la reforma del Estado, incluyendo la reducción de ministerios y cargos innecesarios.
En materia económica, el noveno compromiso apunta a la estabilización y atracción de inversiones, junto con la modernización del sistema energético y digital. Finalmente, el décimo compromiso plantea un “gobierno verde”, con políticas de innovación y respeto ambiental.
El inicio de la nueva administración contó con una amplia representación internacional. Asistieron los presidentes de Argentina (Javier Milei), Chile (Gabriel Boric), Paraguay (Santiago Peña), Uruguay (Yamandú Orsi), Ecuador (Daniel Noboa) y delegaciones de Estados Unidos, encabezadas por el subsecretario del Departamento de Estado, Christopher Landau, en una ceremonia celebrada en la Asamblea Legislativa Plurinacional.











