La intersección crucial de la avenida Pinto con Leguía se ha convertido en un foco de riesgo extremo, operando sin ninguna señalización luminosa activa. El problema se extiende al cruce con Alto de Lima, donde la falla total de los semáforos obliga a conductores y peatones a confiar únicamente en la «precaución» y el «criterio» individual para evitar accidentes.
La situación es especialmente alarmante dado que no hay efectivos policiales ni inspectores de tránsito presentes en esta intersección, a pesar de que la falta de semáforos ordenadores puede generar choques y costar vidas humanas.
Los semáforos antiguos, que a duras penas, pero por lo menos ponían orden en esta zona, han sido retirados, y los nuevos dispositivos instalados por la Municipalidad Provincial de Tacna mediante Consorcio aún no funcionan.











