Crisis Migratoria. Tras la declaratoria de Estado de Emergencia en los distritos fronterizos de Tacna, el General de Brigada, Luis Alfredo Díaz Paredes, Comandante General de la Tercera Brigada de Caballería del Ejército, ofreció detalles del operativo militar que ya se despliega en la frontera con Chile para contener el ingreso de personas sin documentación en regla.
Díaz Paredes señaló que el despliegue responde a un “planeamiento concurrente” entre el Ejército y la Policía Nacional, orientado a reforzar la vigilancia y disuasión en los puntos sensibles de la línea limítrofe. Inicialmente, 50 efectivos del Ejército brindarán apoyo directo a la Policía, con presencia desde el hito 1 hasta el hito 16. Otros 50 soldados permanecen en Tacna listos para ser movilizados si la situación lo exige.
La estrategia operativa contempla patrullaje móvil durante las 24 horas con cinco unidades equipadas para terrenos agrestes, así como la instalación de puestos fijos en zonas identificadas como puntos críticos de cruce. Además, se implementarán tres puestos permanentes con iluminación para reforzar la disuasión en horarios nocturnos, momento en que suelen producirse la mayoría de desplazamientos irregulares. Para evitar el desgaste del personal, los soldados trabajarán en tres turnos en cumplimiento de la normativa institucional.
El general también explicó las restricciones que pesan sobre las Fuerzas Armadas en frontera debido a acuerdos internacionales. “No podemos estar a menos de 100 metros de la frontera”, precisó, en referencia al Tratado del 29. Sin embargo, recalcó que la carretera entre el Complejo Santa Rosa y el Puesto Bolognesi se encuentra fuera de esa zona restringida, lo que permite desarrollar patrullajes efectivos sin contravenir la norma.
En cuanto a las reglas de actuación, Díaz Paredes fue claro al señalar que el Ejército no está autorizado a emplear la fuerza en este operativo. Su función es estrictamente de contención: detener el avance de posibles grupos de migrantes y dar aviso inmediato a la Policía Nacional, que es la entidad responsable de la intervención y el control migratorio. El personal militar, añadió, recibe instrucción específica sobre la reglamentación del uso de la fuerza para asegurar un accionar acorde con la ley.
El despliegue se realiza en estrecha coordinación con la Policía, que ha puesto a disposición sus instalaciones en el Puesto de Vigilancia Santa Rosa para descanso del personal militar. Por ahora, no se ha incorporado personal femenino debido a la falta de ambientes adecuados, aunque su participación está prevista a medida que se habiliten más espacios, pues “están preparadas para esta eventualidad”, aseguró el general.
En conjunto, el plan expuesto por Díaz Paredes configura un dispositivo de presencia disuasiva y soporte logístico que busca fortalecer el control fronterizo, mientras la Policía Nacional lidera las acciones directas contra la migración irregular en esta zona sensible del país.
Ejército llega a la frontera con Chile tras declaratoria de Estado de Emergencia en Tacna











