El excanciller de la República, Miguel Ángel Rodríguez Mackay indicó que la crisis migratoria en la frontera entre Perú y Chile lo ha creado el candidato chileno José Antonio Kast. Así, enfatizó que en la mesa binacional orientada a solucionar el tema, Cancillería de Perú puede «coadyuvar más no meter mano porque no es corresponsable de nada». A la vez, expresó que «Tacna adolece de apoyo central como zona de frontera viva, no hay verdadera política de Estado de frontera».
Rodríguez Mackay enfatizó que las políticas peruanas suelen ser de inmediatez y reactivas. Si bien considera que la decisión del Gobierno de decretar el estado de emergencia es positiva, ya que busca detener un posible flujo de ingresos indiscriminado, criticó su ejecución y la falta de planificación a largo plazo.
El excanciller señaló que el régimen de excepción no se está cumpliendo a cabalidad. Aunque la Constitución exige que las Fuerzas Armadas asuman el control del orden interno en la zona de frontera durante la emergencia, la Policía Nacional sigue manteniendo ese control. Esto no recoge el verdadero espíritu de un régimen de excepción.
Calificó la visita del presidente a Tacna como un acto reactivo y «para la foto». Recomendó que si el flujo migratorio se detiene y vuelve a su ritmo normal, el gobierno debería levantar el estado de emergencia sin esperar que transcurran los 60 días, a fin de mitigar el impacto económico en la zona sur.
El Factor Kast y la Responsabilidad de Chile
El excanciller afirmó que el candidato chileno José Antonio Kast va a ganar las elecciones del 14 de diciembre. Según su análisis, Kast ha recurrido al populismo para asegurar la victoria, utilizando un discurso «medio a lo Trump» para satisfacer a un sector chileno que exige mano dura en la frontera.
Rodríguez Mackay fue enfático en que «Chile no debe trasladar su problema al Perú». Por ello, enfatizó en que la mesa bilateral, que se anunciaba para su instalación, sirva para que Perú ayude y coayude, pero sin asumir corresponsabilidad en la crisis.
Perú debe ser firme en la mesa de diálogo, señalando que no se puede permitir que Chile ponga a los migrantes en la frontera para que entren a territorio peruano.
Respecto a las acciones que un eventual gobierno de Kast podría tomar, el excanciller diferenció entre los mecanismos legales de control: Se aplica a migrantes irregulares o ilegales que no necesariamente han cometido un delito. Comparó este mecanismo con lo que ha hecho históricamente Estados Unidos, «deportando al por mayor».
Puede aplicarse incluso a personas con situación migratoria regular o legal si cometen un acto que las vuelve «indignos» del estado donde se encuentran.
En el caso específico de los delincuentes, Rodríguez Mackay sostuvo que hay que expulsarlos a todos. Si están procesados y condenados, se debe gestionar su traslado para cumplimiento de pena en el lugar de origen, como Venezuela, creando los acuerdos necesarios «rápidamente un santiamén» si no existen. Subrayó que, aunque la porción de «gente de mal vivir» es mínima (de los casi 2 millones de venezolanos), tiene un «enorme impacto» y deben ser desechados ipso facto.











