El prefecto regional Stephen Ugarte encendió las alarmas al revelar que el alcalde provincial de Tacna, Pascual Güisa, ya no asiste a las reuniones del Comité Regional de Seguridad Ciudadana (CORESEC), pese a que la provincia atraviesa uno de sus periodos más críticos en materia de delincuencia y hechos violentos.
Ugarte sostuvo que la ausencia del burgomaestre no solo es reiterada, sino también preocupante, porque el CORESEC es la instancia donde se articulan acciones con la Policía, el Ministerio Público, el Gobierno Regional y las prefecturas. “Hace tiempo que no lo vemos, no participa, no informa, no coordina”, afirmó.
La preocupación aumenta porque, según el prefecto, la seguridad ciudadana requiere liderazgo y presencia de quienes administran la ciudad. “El alcalde debe estar donde se toman decisiones, no puede gobernar Tacna a distancia del problema”, remarcó, dejando entrever que la falta de participación debilita la capacidad de respuesta frente a la criminalidad.
Mientras tanto, los índices delictivos continúan en ascenso y las coordinaciones estratégicas se resienten. Desde el CORESEC recuerdan que la asistencia de las autoridades no es un gesto simbólico, sino un deber funcional. “No basta enviar representantes, se necesita la cabeza, la autoridad principal”, añadió Ugarte.











