El presidente del gremio de colectiveros Tacna–Arica, Javier Cabrera, calificó como un “papelón internacional” lo ocurrido este mediodía en la frontera, donde —según denunció— un grupo de 40 migrantes cruzó la frontera mientras solo dos policías peruanos resguardaban la zona. Cabrera recordó que desde hace más de dos años los colectiveros vienen alertando que, al caer la noche, grupos de 10, 20 o más personas ingresan por pasos no habilitados sin control alguno. Afirmó que en redes sociales circulan videos donde los propios migrantes explican cómo cruzar y cuánto pagar, evidenciando que operan redes de tráfico y “chacales” peruanos que facilitan el cruce, incluso frente a la policía.
El dirigente señaló que estos hechos muestran la existencia de una mafia organizada que involucra a personas en la línea fronteriza y también a taxistas informales que esperan en trochas cercanas al complejo Santa Rosa para trasladar a los migrantes. Según afirmó, esta situación no es nueva y ha sido denunciada reiteradamente sin una respuesta efectiva. Para Cabrera, lo ocurrido debería marcar un punto de quiebre que obligue a reestructurar a las autoridades policiales y reforzar el control fronterizo. “No puede ser una coladera y una vergüenza internacional”, remarcó.
Cabrera advirtió además que el impacto ya se siente en el turismo tacneño, especialmente en vísperas de la temporada alta de enero y febrero, cuando miles de chilenos visitan la ciudad. Indicó que muchos de sus clientes han llamado preguntando si el paso está cerrado y que el temor podría frenar la llegada de visitantes. Explicó que actualmente el flujo apenas bordea las 2 500 a 3 000 personas diarias, muy por debajo de los niveles prepandemia, cuando se superaban las 6 000. “Esto afecta a hoteles, restaurantes, mercadillos, a toda la economía local”, señaló, destacando que este podría ser uno de los golpes más duros para Tacna en los últimos años.
Finalmente, el dirigente pidió una acción inmediata del gobernador, el alcalde y las autoridades de Tacna para exigir al Gobierno central medidas urgentes, así como compensaciones económicas por el daño causado al sector turístico. También informó que esperan los resultados de la reunión de Cancillería entre Perú y Chile, donde se evaluaría un corredor seguro o alternativas de solución. Cabrera sostuvo que, sin acuerdos firmes, el problema volverá a repetirse una vez que termine el estado de emergencia en Chile. “Tacna necesita orden, seguridad y decisiones claras”, concluyó, insistiendo en que la ciudad debe mostrarse tranquila para no espantar aún más al visitante extranjero.











