Eliana Castillo Camacho, quien pasó de pagar un promedio mensual de 50 soles a recibir una facturación de 870.20 soles, decidió hacer público su caso en reclamo a la Empresa Prestadora de Servicios (EPS).
Según la afectada, tras realizar una verificación particular con un gasfitero, se percató de que su consumo real marcaba apenas 10 unidades, mientras que la EPS le facturó 1177 unidades. La denunciante sostiene que la empresa tomó por error la lectura del medidor de su hijo, que vive en un departamento contiguo y cuya instalación es posterior.
“No tengo piscina olímpica en mi casa ni jardín. Solo vivimos tres personas, es imposible que consuma esa cantidad de agua”, manifestó Castillo, señalando que la empresa tercerizada encargada de las lecturas, cometió una negligencia evidente.
A la vez, Castillo relató que se le notificó una visita para el día 8 de enero entre las 8:45 y las 10:45 horas. A pesar de haber esperado toda la mañana frente a su ventana, el técnico nunca llegó. Sin embargo, dejaron un documento bajo la puerta de su hijo afirmando que la verificación se había realizado.
Al intentar contactar al técnico y a la empresa de servicios generales por teléfono y WhatsApp para reclamar la falta de atención, la usuaria no obtuvo respuesta satisfactoria. Ante la falta de solución por parte de la EPS, la afectada ha procedido a elevar su queja ante la SUNASS, organismo regulador que se espera pueda anular el recibo indebido tras constatar la mala lectura del medidor.











