Crece la preocupación entre vecinos y veraneantes del centro poblado Boca del Río ante reiterados hechos que atentan contra las buenas costumbres, la seguridad y la convivencia familiar durante la temporada de verano. Fotografías y videos difundidos por redes sociales y grupos vecinales evidencian consumo excesivo de licor, actos indecorosos y circulación de vehículos sin control, incluso en pleno día.
El presidente de la Asociación de Propietarios y Veraneantes de Boca del Río, Renato Tejerina, señaló que la situación responde a una falta de planificación y personal insuficiente para cubrir la extensa zona del balneario. “Boca del Río siempre se ha manejado de forma improvisada; este trabajo debió planearse desde junio o julio del año anterior, no cuando el problema ya está encima”, manifestó en entrevista con Radio Uno.
Tejerina cuestionó la limitada presencia policial y de fiscalización, especialmente en playas y zonas de alto tránsito. Indicó que no existe un control efectivo del tránsito, pese a que las vías han sido mejoradas, lo que incrementa el riesgo de accidentes. “Las motos y vehículos circulan incluso por la orilla del mar y la policía de tránsito brilla por su ausencia”, advirtió.
Asimismo, lamentó la escasa visibilidad de actividades culturales y recreativas dirigidas a niños, jóvenes y familias, pese a que la Municipalidad Provincial anunció que asumiría la organización del verano. “No se siente presencia municipal, no hay difusión ni programas contundentes; Boca del Río ya no es un pueblo pequeño y sigue siendo tratado como si lo fuera”, sostuvo.
Finalmente, el dirigente hizo un llamado a las autoridades regionales, provinciales y policiales a asumir con seriedad la realidad del balneario ante la llegada de febrero, mes de mayor afluencia turística. “Si las autoridades no cumplen, la población tendrá que organizarse sola. Boca del Río merece seguridad, orden y respeto”, puntualizó, exhortando también a los visitantes a cuidar la limpieza y el buen uso de las playas.











