A doce años del fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre el diferendo marítimo con Chile, la presidenta de la Asociación de Pescadores de Santa Rosa, Mayela Quispe Gamarra, recordó la fecha con profundo dolor y con un llamado urgente a las autoridades nacionales. “Mientras en Lima celebran, nosotros seguimos en luto. Tacna no ha ganado nada”, afirmó, señalando que las promesas hechas desde 2012 nunca se tradujeron en beneficios reales para la población fronteriza.
La dirigente denunció que la pérdida de la zona marítima impactó directamente en la pesca artesanal, principal fuente de sustento de los pobladores. “No tenemos derecho a tener embarcaciones, mientras vemos a las chilenas operar a metros de nosotros. Muchos han tenido que dedicarse a la agricultura o buscar trabajos temporales; no es justo que estén mendigando oportunidades para sobrevivir”, afirmó.
En esa dirección, destacó la necesidad de proyectos de impacto que reanimen la frontera sur y generen desarrollo local. Entre sus principales demandas figura la construcción de un rompeolas que potencie el turismo y la economía de Santa Rosa: “Pedimos algo similar a Vila Vila, para darle un nuevo impulso a Frontera Viva. Es un sueño, pero los sueños se cumplen cuando uno toca todas las puertas”, aseguró, resaltando también el potencial de la zona, que cuenta con playas limpias, pesca fresca y vistas directas al morro de Arica.
Aunque reconoció inversiones recientes del gobierno regional y de la municipalidad, como un mirador, plazas y mejoras viales, Quispe fue enfática en señalar la ausencia de apoyo del gobierno central. “Han pasado doce años y seguimos esperando proyectos. Siempre hemos sido los hijos no reconocidos de la patria”, expresó, recordando que muchos compromisos, como los del Acta de Locumba, nunca se cumplieron.
La presidenta de los pescadores advirtió que la paciencia de la comunidad se ha agotado y anunció que continuarán presionando a las autoridades nacionales. “Si tengo que ir a Lima y encadenarme en Palacio de Gobierno, lo haré. Necesitamos un proyecto que permita a nuestra gente vivir dignamente”, concluyó, subrayando que Santa Rosa no pide favores, sino oportunidades concretas para superar las secuelas del fallo internacional.











