En el distrito Alto de la Alianza, el Mercado Zonal La Esperanza se encuentra en pie de lucha en rechazo al Decreto N.º 013-2025, que dispone un incremento significativo en el pago diario de la merced conductiva. El centro de abastos lo integran 180 comerciantes, quienes mediante su presidente Raúl Mamani expresaron malestar y decidieron hoy martes 3 realizar un marcha de protesta hacia la Municipalidad Distrital de Alto de la Alianza para exigir al alcalde Demetrio Cutipa solución inmediata al tema.
Según informó el presidente del mercado, el nuevo tarifario contempla incrementos que oscilan entre el 40 % y el 50 %, dependiendo del rubro. Los comerciantes, que antes abonaban entre 0.70 y 0.90 céntimos diarios, ahora deben pagar montos que fluctúan entre 1.20 y 1.40 soles. Mamani denunció que el decreto fue suscrito el 11 de noviembre de 2024, sin que los trabajadores hayan sido notificados formalmente. “Nos hemos dado cuenta recién al momento de pagar el mes de enero. Nadie nos explicó nada”, señaló. Con este reajuste, la recaudación mensual del mercado pasaría de 17,200 soles a más de 25,000 soles, según precisó.
El reclamo de los comerciantes se agrava por el deterioro de la infraestructura del centro de abastos, el cual —según denuncian— pese a lo recaudado por la gestión edil esta no realiza el mantenimiento adecuado. Entre las principales deficiencias reportadas figuran puertas malogradas, una de ellas doblada desde hace más de un mes sin reparación; servicios higiénicos en malas condiciones, techos de calamina deteriorados y constante acumulación de polvo y tierra; falta de servicios básicos, ya que los propios comerciantes asumen el pago de agua y electricidad, llegando incluso a sufrir cortes de energía; e inseguridad, debido a la ausencia regular de guardianes y personal de serenazgo.
El Mercado La Esperanza está conformado en su mayoría por adultos mayores, muchos de los cuales llevan décadas trabajando en el lugar. A diferencia de otros centros de abasto con mayor movimiento económico, los comerciantes indicaron que su actividad es de subsistencia diaria, con ingresos destinados principalmente a la reposición mínima de mercadería.
Los comerciantes advirtieron que continuarán con las medidas de lucha hasta que la municipalidad deje sin efecto el decreto.














