Roland Michel Quenaya Ugarte, fue condenado a cadena perpetua por trata de personas agravada con fines de explotación sexual y violación sexual en perjuicio de una menor de 13 años. La sentencia fue confirmada recientemente, pese a que el acusado solicitó la revocación de la condena y absolución de los cargos, negando haber tenido relaciones sexuales sin consentimiento.
Los hechos ocurrieron en 2022 cuando Quenaya, vecino de la víctima y propietario de una tienda de abarrotes que ella frecuentaba, la ultrajó dentro del local. Posteriormente la retuvo y explotó sexualmente en diversos hoteles de la ciudad, obteniendo beneficio económico de estás acciones.
Ante las pruebas presentadas por el Ministerio Público, la justicia ratificó la pena máxima, confirmando la gravedad de los delitos cometidos y subrayando la importancia de proteger a los menores frente la explotación sexual y la trata de personas.











