En una ceremonia encabezada por el gobernador Luis Torres, se oficializaron los avances y la entrega de equipamiento del denominado “Proyecto Olivo”, iniciativa orientada a fortalecer la principal actividad agrícola de la región frente a la amenaza del Fenómeno El Niño. El acto se desarrolló en el distrito de La Yarada Los Palos, una de las zonas con mayor producción olivícola.
Percy Valdemar Ticona, responsable del proyecto, indicó que la intervención se ejecuta desde agosto de 2024 y tiene un horizonte de tres años, con la meta de asistir técnicamente a 2,601 agricultores de La Yarada Los Palos, Magollo y Sama.
Como parte del fortalecimiento operativo, se realizó la entrega de maquinaria especializada, entre la que destacan tractores equipados con sistemas de fumigación, motocicletas para asistencia en campo y chipeadoras. Estas últimas permiten triturar los residuos de la poda para reincorporarlos al suelo como materia orgánica, práctica fundamental considerando que el olivo es un cultivo altamente demandante de nutrientes.
Uno de los principales desafíos que enfrentan los productores es el impacto de las condiciones climáticas. Tras una campaña previa de sobreproducción que dejó a las plantas en estado de “estrés”, las altas temperaturas previstas por la presencia del Fenómeno El Niño generan preocupación en el sector.
Valdemar Ticona explicó que el olivo requiere al menos 200 horas de frío durante el invierno para garantizar una adecuada floración en los meses de agosto y septiembre. De no alcanzarse este umbral térmico, el proceso productivo se vería seriamente afectado. “Si no hay floración, no hay cuajado, y si no hay cuajado, no hay producción”, advirtió el especialista, señalando que las consecuencias podrían evidenciarse con mayor impacto hacia el año 2027.
El proyecto también prioriza el control fitosanitario ante la presencia de plagas que afectan la rentabilidad del cultivo. Entre las más relevantes se encuentran el barrenillo, insecto que perfora las ramas provocando su secamiento progresivo, y la “prelonga” (Hortesia), una queresa móvil que succiona la savia y favorece la aparición de fumagina (un tipo de hongo).
En el componente formativo, se anunció la implementación de 43 Escuelas de Campo durante el presente año. En estos espacios, grupos de 20 a 30 agricultores reciben capacitación personalizada en técnicas de poda, manejo fitosanitario y recuperación del suelo. “No imponemos la capacitación; esta se brinda de acuerdo con los conocimientos que ya poseen los productores, para reforzar sus habilidades”, precisó Tijona.
Con estas acciones, el Gobierno Regional busca mitigar los efectos del cambio climático y garantizar la sostenibilidad de la producción de aceituna, considerada uno de los pilares económicos del sector agrícola en Tacna.













