El candidato del Frente Esperanza propone que los reos trabajen «con pico y pala» en carreteras y sean vigilados por las Fuerzas Armadas bajo «leyes de fuga».
Tacna – En el marco de su recorrido proselitista por el sur del país, el líder del Frente Esperanza, Fernando Olivera, se pronunció sobre la continuidad del penal de máxima seguridad de Challapalca, una de las mayores preocupaciones de la ciudadanía tacneña. Olivera calificó a este centro penitenciario como una «referencia» de las condiciones extremadamente duras que deben enfrentar los grandes delincuentes.
Ante el rechazo de la población local a recibir delincuentes de alta peligrosidad provenientes de Lima y el norte, Olivera aseguró que el futuro de Challapalca no será decidido de manera unilateral por el gobierno central. Según el candidato, dentro de su esquema de «nueva democracia», este tema será consultado directamente al pueblo de Tacna. «Si el pueblo dice que no, pues será no», afirmó, enfatizando que los tacneños son los principales involucrados y su opinión debe ser vinculante.
Olivera delineó una propuesta drástica para el sistema penitenciario nacional, centrada en el trabajo obligatorio para los internos. «El mayor castigo que pueden recibir es que trabajen», sostuvo el candidato, quien propuso que los reos sean trasladados a zonas de obra para construir infraestructuras críticas, como la carretera La Colpa – La Paz, utilizando únicamente «pico y pala».
Esta medida no solo buscaría sancionar a los criminales comunes, sino también a los políticos corruptos. Olivera fue enfático al señalar que los congresistas involucrados en actos ilícitos deberían estar «picando piedra» y construyendo carreteras en lugar de permanecer en la impunidad.
Para garantizar la seguridad y evitar los escapes que han ocurrido incluso en penales de máxima seguridad, el líder de la escoba planteó que la vigilancia de los reclusos que trabajen en obras públicas esté a cargo de las Fuerzas Armadas. Olivera propuso que dicha vigilancia se realice bajo la aplicación de «leyes de fuga», asegurando que bajo su mandato no habrá tolerancia para quienes intenten evadir la justicia.
Finalmente, el candidato presidencial vinculó la ineficiencia de las cárceles con la corrupción sistémica que afecta al Instituto Nacional Penitenciario (INPE), la Policía Nacional, el Ministerio Público y el Poder Judicial. Olivera prometió una refundación total de estas entidades a partir del 28 de julio, con el ingreso de «sangre nueva» y la participación ciudadana en la administración de justicia para acabar con la podredumbre institucional.











