Una reconsideración a la resolución de desalojo emitido por la Procuraduría del Gobierno Regional de Tacna, solicitó la ciudadana Cori Santibáñez al indicar que desde el año 2019 viene ocupando un terreno en el sector de Providit, ubicado en el distrito Gregorio Albarracín Lanchipa.
La madre de familia asegura haber tomado posesión de la propiedad porque no tenía otra vivienda y debía cuidar a sus menores niñas, precisando que su permanencia ha sido pacífica y de buena fe.
Según relató, ingresó al programa de vivienda en plena pandemia, cuando las condiciones de entrega eran limitadas: “No había luz, agua ni desagüe, y yo vi el terreno vacío. Ahí tomé posesión porque necesitaba un lugar donde vivir”.
La ciudadana señala que ha intentado regularizar su situación pagando el autoavaluo y presentando documentos ante Mi Vivienda, además de contar con un certificado de la SUNARP que confirma que no posee otra propiedad.
Santibáñez destacó que no es la única afectada en este sector. «Hay como 40 familias que estamos posesionadas, y en Bohemia Tarneña son cerca de 29 los lotes que están en abandono”, detalló, añadiendo que los terrenos fueron entregados con título a adjudicatarios que nunca hicieron uso de ellos, mientras que los posesionarios han construido viviendas y mantenido sus lotes activos. “Mi vecino nunca ha hecho vivencia, tiene título y caja de luz, pero nunca ha vivido ahí”, aseguró.
La entrevistada reveló que ya se ha organizado una mesa de trabajo con concejales y representantes de Mi Vivienda y del gobierno regional, promovida por la congresista Nieves Limachi, para evaluar modificaciones al reglamento que podría favorecer a los posesionarios. Sin embargo, enfatizó que la incertidumbre sobre el desalojo le causa angustia: “El lanzamiento está programado para el 26 de marzo. No tengo a dónde ir; mi casa es mi única vivienda”, exclamó.
La mujer relató también las dificultades que enfrentó durante la construcción de su vivienda, recibiendo apoyo esporádico de vecinos para contar con servicios básicos: “No tengo caja de luz; tengo agua y luz que me pasa un vecino por pura misericordia, porque no hay otra forma”. En esa dirección, pidió públicamente a las autoridades regionales y locales que “tengan corazón” y consideren la situación de las familias que viven en los terrenos de manera permanente y pacífica.
Finalmente, la ciudadana hizo un llamado urgente: “Ruego que se ablande el corazón de las autoridades, que se nos evalúe y se nos permita formalizar nuestros terrenos, porque somos personas que necesitamos vivienda y hemos demostrado nuestra buena fe”.











