Con el inicio del año escolar, el Colegio de Nutricionistas de Tacna (CNT) hace un llamado a los padres para priorizar alimentos naturales y limitar el azúcar en las loncheras de los niños, en un intento por combatir la obesidad infantil, que afecta al 34% de los escolares en la región.
Gladis Nolasco, decana del CNT, señala que el refrigerio escolar debe representar entre el 10% y el 15% del total de calorías diarias y no sustituir el almuerzo ni convertirse en un “picnic familiar”. El balance calórico varía según la edad y actividad física: los niños menores de seis años necesitan entre 1,100 y 1,800 calorías, mientras que adolescentes muy activos pueden requerir hasta 3,000 calorías.
En Tacna, el 34% de los niños en Tacna sufre de obesidad, condición que incrementa el riesgo de diabetes desde edades tempranas y genera problemas psicológicos, incluyendo depresión y ansiedad derivados del bullying escolar. Por ello, advirtió que enviar raciones excesivas puede contribuir al sobrepeso, siendo necesario tener en cuenta la “triada” de la lonchera saludable:
Líquido: Preferentemente agua pura; también emolientes, chicha morada o infusiones sin azúcar, evitando endulzantes que alteran el sistema nervioso y aumentan la ansiedad.
Fibra (frutas y verduras): Frutas de temporada como granadilla, mandarina o uvas (ración recomendada: 15 unidades), y verduras como pepinillo o tomate picado.
Sólidos (proteínas y carbohidratos): Opciones nutritivas incluyen sándwich de sangrecita, huevo con palta u choclo con queso, que aportan proteínas y nutrientes esenciales.
Quioscos escolares bajo la lupa
La especialista calificó como “veneno” la venta de alimentos ultraprocesados, alitas fritas y pollo broster en los quioscos escolares, señalando que las leyes que promueven opciones saludables no se cumplen en la práctica. Además, criticó la gestión de los programas de alimentación estatal como Wasi Mikuna que coincidió en afirmar es «una bomba de carbohidratos», además de haber reducido la participación de nutricionistas en sus equipos técnicos.
Para un desarrollo óptimo, se sugieren los siguientes horarios de alimentación: desayuno, entre las 6:00 a 8:00 a.m.; refrigerio a las 10:00 a.m.; almuerzo entre las 12:00 y 2:00 p.m; y cena de 5:00 a 7:00 p. m.
Finalmente, el Colegio de Nutricionistas instó a los padres a dar ejemplo en casa, pues los hábitos alimenticios de los hijos reflejan lo que ven en sus progenitores.











