Pudo ser tragedia. Momentos de alarma se vivieron la mañana de este lunes en pleno centro de Tacna, luego de que un pesado letrero luminoso y fragmentos de mampostería se desprendieran desde la fachada del Mercado Central de Tacna, incidente que pudo terminar en tragedia debido al alto tránsito de peatones en la zona.
El hecho ocurrió alrededor de las 9:30 de la mañana en la concurrida Avenida Bolognesi, una de las principales arterias del cercado de la ciudad.
De acuerdo con testigos, la estructura correspondía a un antiguo letrero publicitario de una óptica que ya no opera en el lugar. El cartel —con tubos fluorescentes y estructura metálica— estaba sujeto únicamente por alambres y cables deteriorados, los cuales cedieron al paso del tiempo y falta de mantenimiento.
El desprendimiento provocó la caída de partes de la estructura y algunos ladrillos hacia la vereda. De milagro, no hubo heridos. Tras el suceso, personal municipal procedió a cerrar temporalmente un carril de la avenida para permitir el ingreso de una grúa que retiró los restos del letrero y evitó nuevos desprendimientos.
Radio Uno conversó con la administradora provisional del mercado, Ingrid Ticona, quien asumió el cargo hace aproximadamente un mes, quien explicó, que el retiro del letrero ya había sido coordinado con el área de fiscalización municipal debido a su antigüedad, pero la estructura colapsó antes de que se ejecutara la intervención programada.
Consultada sobre el estado general del recinto, la funcionaria indicó que existen coordinaciones para mejoras, aunque reconoció que el plan de mantenimiento aún se encuentra en etapa de proyecto. También señaló que se encuentra revisando información técnica sobre la infraestructura del mercado, incluido el estado del certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE).
El incidente reavivó críticas sobre las condiciones estructurales del recinto municipal. Comerciantes y ciudadanos señalaron que en el segundo nivel del mercado se observan conexiones eléctricas expuestas, cables antiguos de telefonía y estructuras improvisadas, además de escaleras de madera sujetas con alambres que se utilizan para acceder al techo. Estas condiciones han generado cuestionamientos sobre la seguridad de uno de los espacios comerciales más concurridos de la ciudad.












