Joven de 19 años fue retenido por más de una hora por delincuentes armados que simularon ser sicarios para obtener información sobre su entorno familiar y económico. Padre del agraviado, denuncia secuestro e inacción de Serenazgo y PNP.
Delincuencia gana terreno en Tacna. Un estudiante de 19 años de la Universidad Privada de Tacna, fue víctima de un violento asalto y secuestro bajo la modalidad de “reglaje”, cuando se dirigía a su vivienda en el distrito de Pocollay. El hecho ocurrió alrededor de las 10:00 de la mañana de hoy martes 17 en la avenida Celestino Vargas, donde el joven fue interceptado por un sujeto armado que, bajo amenazas de muerte, lo obligó a caminar hacia una zona alejada.
De acuerdo con fuentes policiales y el testimonio del padre de la víctima, el delincuente condujo al estudiante hasta inmediaciones de la urbanización Caplina, donde lo esperaban otros dos cómplices, también armados. Para intimidarlo, los sujetos afirmaron ser sicarios y aseguraron que estaban buscando a una persona para “victimarla”.
Durante aproximadamente una hora, mantuvieron retenido al joven mientras lo sometían a un interrogatorio sobre la situación económica de su familia. Tras obtener la información, los delincuentes le arrebataron un teléfono celular, una tablet y su mochila, para luego darse a la fuga, abandonándolo en la zona.
El padre del universitario, identificado como Sergio, denunció la falta de reacción de los transeúntes, quienes —según indicó— ignoraron las señales de auxilio de su hijo durante el secuestro. Asimismo, cuestionó la actuación del personal de Serenazgo de la Municipalidad Provincial de Tacna, calificando su respuesta como deficiente. También señaló dificultades iniciales con agentes de la Unidad de Servicios Especiales (USE) de la PNP, quienes en un primer momento no habrían brindado apoyo inmediato.
Posteriormente, tras la intervención de efectivos en la comisaría del sector, se iniciaron las diligencias correspondientes, incluyendo la revisión de cámaras de seguridad que habrían captado los rostros de los implicados. Hasta el cierre de esta edición, la Policía ya contaría con imágenes clave para la identificación de los sospechosos.











