El Gobierno Regional de Tacna aclaró que los trabajos recientes en las inmediaciones del complejo fronterizo Complejo Fronterizo Santa Rosa no responden a acciones de evitar migración ilegal tal como lo está haciendo Chile, sino a medidas orientadas a mejorar el ordenamiento del transporte de carga pesada.
El gerente regional de Infraestructura, Eduardo Sánchez, desmintió versiones difundidas en redes sociales y algunos medios extranjeros que señalaban la construcción de una zanja con fines de resguardo fronterizo, similar a intervenciones realizadas en el vecino país por disposición del nuevo presidente José Antonio Kast.
Según explicó el funcionario, la obra tiene como finalidad crear una zona de amortiguamiento para camiones de carga que ingresan al complejo, con el objetivo de evitar congestión y desorden en horas de alta demanda. Detalló que actualmente se generan “cuellos de botella” cuando el tránsito pesado interfiere con buses y vehículos particulares, por lo que esta intervención permitirá canalizar de manera más eficiente el flujo vehicular.
“No tiene nada que ver con el resguardo de la frontera”, enfatizó Sánchez, al precisar que se busca impedir que los camiones utilicen accesos no autorizados y garantizar un tránsito más ordenado.
El proyecto contempla la construcción de una zanja de aproximadamente 2 metros de ancho por 2 metros de profundidad, acompañada de un montículo de tierra de hasta 2 metros de altura. La estructura tendrá forma de “L” y abarcará entre 180 y 200 metros lineales.
Estos trabajos forman parte de un plan coordinado con entidades como Aduanas, Migraciones y Provías Nacional, contando con las autorizaciones correspondientes de la concesionaria de la vía.
De acuerdo con el Gobierno Regional, las labores de movimiento de tierras e instalación de iluminación culminarían en un plazo estimado de entre 15 y 20 días. Posteriormente, quedará pendiente la señalización y la habilitación del acceso exclusivo para transporte de carga.
Con esta precisión, las autoridades buscan despejar dudas en la ciudadanía y frenar la difusión de información errónea sobre la naturaleza de las obras en la zona fronteriza.











