El líder del Partido Morado asegura que 15 votos del fujimorismo impidieron la inhabilitación de Sánchez para evitar el ingreso de una mujer trans al Parlamento. «Sánchez está vivo y coleando políticamente por el voto de Fuerza Popular», sentenció.
En un análisis frontal tras los resultados de la primera vuelta, el excandidato presidencial del Partido Morado, Mesías Guevara, lanzó duras críticas contra la bancada de Fuerza Popular, calificando a Keiko Fujimori como la responsable directa de que Roberto Sánchez hoy se encuentre disputando la segunda vuelta electoral. Según Guevara, el ascenso de Sánchez no es casual, sino producto de un «blindaje» deliberado desde el Legislativo.
Guevara recordó que, durante un debate electoral, le encaró a Keiko Fujimori la incoherencia de tildar a la izquierda como «enemiga del Perú» mientras su propia bancada actuaba como soporte de figuras de ese sector. El dirigente morado precisó que fueron exactamente 15 votos del fujimorismo los que evitaron que Roberto Sánchez fuera desaforado e inhabilitado constitucionalmente cuando se discutía su permanencia en el Congreso.
«La señora Fujimori es la madrina de Roberto Sánchez», afirmó Guevara, subrayando que sin ese apoyo clave en el Parlamento, el actual candidato no habría podido postular en este proceso electoral. Para el líder morado, esta situación demuestra que Sánchez está «vivo y coleando» en la política gracias a la intervención de Fuerza Popular.
Al ser consultado sobre las razones detrás de este inesperado respaldo fujimorista a un rival ideológico, Guevara coincidió en que existió un trasfondo de discriminación y homofobia. Explicó que el sector conservador del Congreso, liderado por el fujimorismo y sus aliados, «se puso de pelos de punta» ante la posibilidad de que Gaela, una mujer trans, asumiera el escaño que Sánchez dejaría vacante en caso de ser desaforado.
«Prefirieron mantenerlo a Roberto Sánchez para que no ingrese Gaela», señaló Guevara, sugiriendo que el temor a ver a una persona trans sentada junto a figuras como Montoya o Juárez pesó más que la supuesta lucha contra sus opositores políticos.
Guevara comparó la situación de Roberto Sánchez con la de Pedro Castillo, argumentando que el fujimorismo tiene una tendencia histórica a «construir» a sus propios demonios o rivales electorales por actuar «con los talones» en lugar de con la cabeza. Recordó cómo en 2017, durante la huelga de maestros que puso en jaque al gobierno de PPK, el fujimorismo aupó la figura de Castillo, tal como ahora lo habrían hecho con Sánchez al permitirle seguir en carrera.
Finalmente, el entrevistado advirtió sobre el peligro de las bancadas que carecen de formación ideológica y que podrían terminar alineándose con el poder de turno, señalando que la supervivencia política de Sánchez es un ejemplo de cómo los acuerdos bajo la mesa y los prejuicios terminan moviendo el tablero electoral en contra de los intereses del país.











