La ciudad de Ayacucho vive días de intenso movimiento comercial y turístico, en el marco de la llegada de visitantes y delegaciones deportivas, mostrando su riqueza cultural, gastronómica y la calidez de su gente.
Un recorrido por el centro histórico, especialmente en los alrededores del Arco del Triunfo de Ayacucho y el mercado central, permite apreciar una ciudad activa, con calles concurridas y una amplia oferta de productos tradicionales. “Aquí hay de todo, desde nuestros panes típicos hasta comidas tradicionales; invitamos a todos a que vengan a conocer Ayacucho”, comentó Nancy, comerciante de la zona.
Entre los productos más representativos destacan el pan chapla, elaborado con harina, anís y otros insumos locales, así como el tradicional tanta wawa, pan dulce muy valorado por los visitantes. A ello se suman las llamadas “donas ayacuchanas” y una variedad de quesos artesanales provenientes de zonas cercanas.
La gastronomía local también ofrece platos emblemáticos como el cuy en diversas presentaciones, el mondongo y la puca picante, que forman parte de la identidad culinaria de la región. “Tenemos comidas típicas muy ricas y accesibles para todos los bolsillos”, señaló otra comerciante, resaltando que la ciudad mantiene precios económicos debido a su producción local.
Otro de los atractivos que llama la atención de turistas es la preparación de los tradicionales helados muyuchi, elaborados de manera artesanal a base de leche fresca, coco, canela y vainilla. “Los esperamos para que prueben nuestros ricos helados muyuchi, son parte de nuestra tradición”, expresó una vendedora mientras preparaba el producto frente a los visitantes.
Además de su oferta gastronómica, Ayacucho destaca por su valor histórico. Lugares como las Pampas de Ayacucho recuerdan momentos clave del país, mientras que su centro urbano evidencia un fuerte legado arquitectónico, con numerosas iglesias que le han valido el reconocimiento como la “ciudad de las iglesias”.
Actualmente, la ciudad muestra un importante flujo de personas, comercio activo y presencia de turistas, consolidándose como un destino atractivo tanto por su historia como por su cultura viva.
En la previa del encuentro deportivo que se desarrollará en la ciudad, Ayacucho no solo se posiciona como sede del evento, sino también como un punto clave para el turismo interno, ofreciendo una experiencia que combina tradición, historia y hospitalidad.











