Lima. El especialista en temas energéticos Aurelio Ochoa afirmó que el financiamiento de hasta 2,000 millones de soles autorizado para Petroperú representa tanto un salvataje financiero como una estrategia para reactivar las operaciones de la empresa estatal ante la falta de capital de trabajo.
La medida fue oficializada mediante una norma publicada en el diario oficial El Peruano y busca garantizar la continuidad operativa de las principales refinerías del país, entre ellas Talara, Iquitos y Conchán.
Según Ochoa, la situación financiera de Petroperú había alcanzado un punto crítico debido a problemas de liquidez que impedían incluso la compra de petróleo e insumos básicos para mantener la producción.
El especialista destacó que una de las principales novedades del decreto es que el Ministerio de Energía y Minas asumirá el rol de aval del financiamiento, función que tradicionalmente recaía en el Ministerio de Economía y Finanzas.
Explicó que este respaldo estatal permitirá recuperar la confianza de entidades financieras nacionales e internacionales interesadas en otorgar créditos a la empresa estatal.
“Con el aval del Estado peruano, bancos nacionales, internacionales e incluso empresas petroleras del Medio Oriente pueden prestar a Petroperú sin mayores problemas”, sostuvo.
Asimismo, precisó que los recursos estarán sujetos a condiciones específicas y destinados principalmente al mantenimiento de operaciones críticas, como la adquisición de crudo y combustibles.
Ochoa expresó además su preocupación por la situación de la Nueva Refinería de Talara, la cual calificó como “semiparalizada” debido a la falta de materia prima para procesar.
Indicó que, pese a tratarse de una de las refinerías más modernas de la región, la falta de liquidez ha impedido aprovechar el actual contexto internacional favorable para la refinación de petróleo, cuyos márgenes superarían los 30 dólares por barril.
“Lo que busca esta norma es facilitar que Petroperú tenga liquidez inmediata para mantener sus operaciones”, enfatizó.
El especialista vinculó además la situación energética nacional con las tensiones geopolíticas en el Golfo Pérsico, las cuales han provocado un fuerte incremento en el precio internacional del petróleo.
Según explicó, el barril de crudo ha pasado de niveles entre 60 y 70 dólares a superar los 100 dólares debido a la incertidumbre internacional, afectando directamente a países importadores como el Perú.
Frente a este panorama, recomendó fortalecer el uso del gas natural como una alternativa estratégica debido a que se trata de un recurso local cuyos precios son regulados por Osinergmin.
Finalmente, Ochoa señaló que el futuro energético y logístico del país también contempla proyectos de infraestructura estratégica como el Puerto de Corío, cuyo potencial ha comenzado a despertar interés de inversionistas internacionales debido a su profundidad natural y ventajas frente a otros terminales portuarios del país.
El especialista consideró que, pese al avance de las energías renovables, los hidrocarburos continuarán siendo fundamentales para la economía global y la industria petroquímica durante las próximas décadas.











