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«El Perú no está preparado para un sismo de gran magnitud»

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El docente, lingüista y especialista en educación Franklin Gutiérrez expresó —en conversación con Radio Uno— su preocupación por la capacidad de respuesta del país frente a un terremoto de gran magnitud y cuestionó las políticas públicas en materia de infraestructura, pensiones docentes y preservación de las lenguas originarias.

Sostuvo que el Perú mantiene una alta vulnerabilidad ante un evento sísmico de gran intensidad debido, entre otros factores, a la centralización de la infraestructura aeroportuaria.

«El Perú no está preparado para un sismo de gran magnitud. Un Estado debe tener por lo menos dos o tres aeropuertos internacionales», afirmó.

Según explicó, un terremoto de gran intensidad en Lima podría dejar inoperativo el aeropuerto Jorge Chávez, dificultando el ingreso de ayuda internacional. En ese sentido, consideró necesario contar con aeropuertos alternos en otras regiones del país.

Gutiérrez también cuestionó el crecimiento urbano en Tacna y la forma en que se viene autorizando la construcción de edificios.

«No se ha aprendido la lección del terremoto de 2001», señaló al advertir sobre el riesgo que representan edificaciones de varios pisos levantadas junto a viviendas de menor altura.

El especialista también criticó la Ley N.° 32581, al considerar que no resuelve la situación de miles de docentes cesantes.

«Es una ley discriminatoria en la práctica», manifestó al indicar que la norma favorece únicamente a los maestros incorporados a la Carrera Pública Magisterial y deja fuera a quienes se jubilaron bajo la Ley N.° 24029.

Como ejemplo, mostró su propia boleta de pensión e indicó que percibe S/ 558 mensuales, monto que calificó de insuficiente para cubrir las necesidades básicas. Asimismo, sostuvo que la norma carece de financiamiento y planteó una homologación de pensiones para los docentes jubilados.

En su condición de lingüista, Gutiérrez también expresó preocupación por la situación del quechua y el aimara. «El quechua podría desaparecer en unos 20 años y el aimara en apenas 10», advirtió.

Atribuyó esta situación a la pérdida progresiva del uso de ambas lenguas, así como a deficiencias en la aplicación de la Educación Intercultural Bilingüe. También cuestionó que, hasta el momento, no se hayan difundido los resultados del censo relacionados con lenguas e idiomas, lo que —según indicó— dificulta conocer la real dimensión del problema.

El especialista consideró que el Estado debe adoptar medidas urgentes para fortalecer la prevención frente a desastres naturales, garantizar condiciones dignas para los docentes jubilados y preservar el patrimonio lingüístico del país.