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«Sin apoyo político no hay traficantes de terrenos»

Arquitecto Enrique Vargas Giles advierte que las invasiones y la sobreexplotación del agua ponen en riesgo el futuro de Tacna.
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El arquitecto y exregidor Enrique Vargas Giles, cuestionó el avance de las invasiones y la falta de planificación urbana en Tacna. Calificó a la ciudad como una «ciudad fallida» y advirtió que los intereses electorales estarían frenando las medidas contra la ocupación ilegal de terrenos.

El urbanista sostuvo que detrás de muchas invasiones no solo existiría la necesidad de vivienda, sino también intereses económicos vinculados con la ocupación, subdivisión y posterior comercialización de grandes extensiones de terreno.

Asimismo, cuestionó a las autoridades que, según señaló, utilizarían la entrega de títulos de propiedad con fines electorales, favoreciendo la especulación en lugar de promover un crecimiento urbano ordenado.

Vargas Giles advirtió que Tacna continúa expandiéndose sin considerar adecuadamente la disponibilidad de recursos hídricos ni las necesidades reales de su población.

Alertó sobre la sobreexplotación del acuífero subterráneo, cuyas reservas abastecen tanto a la población como a la agricultura. En ese contexto, cuestionó que las autoridades eviten abordar medidas para frenar las invasiones y ordenar el crecimiento urbano por temor a perder respaldo político.

También criticó que primero se ocupen los terrenos y después se busque instalar servicios básicos, como agua potable, electricidad y pistas, una práctica que, según explicó, encarece la urbanización y dificulta la planificación de la ciudad.

Como ejemplo de que es posible frenar la especulación, el exregidor recordó las medidas aplicadas durante su gestión municipal en 1982 y 1983. En aquel periodo, los adjudicatarios debían declarar ante notario que no poseían otra propiedad, con el objetivo de impedir la acumulación de lotes.

Según relató, este mecanismo ayudó a reducir la presencia de especuladores y permitió organizar mejor la distribución de terrenos, con participación de las asociaciones vecinales y profesionales técnicos.

Finalmente, cuestionó la falta de visión técnica de las autoridades y advirtió que el tráfico de terrenos, la pérdida de espacios naturales y la crisis hídrica comprometen el desarrollo de Tacna.