Rosario Ángela Helfer Valcárcel «Charito Mistral»
Ilo, 1948 ✦ Tacna, 2026
Tacna perdió su voz. Charito Mistral murió este lunes 3 de agosto por la mañana, a los 77 años, y con ella se apaga una de las estampas más entrañables de la Ciudad Heroica.
Rosario Ángela Helfer Valcárcel, conocida por todos como Charito Mistral, falleció en el Hospital Hipólito Unanue, donde permanecía internada desde el 23 de julio. Su partida ocurre en agosto, el mes en que Tacna celebra su reincorporación al Perú. No hay coincidencia que duela más.
Nació en el puerto de Ilo el 2 de octubre de 1948. Llegó a Tacna con ocho años y esta tierra la hizo suya. Aquí construyó una trayectoria de casi cinco décadas y aquí se ganó, a pulso, el derecho a ser llamada tacneña. Se sintió orgullosa de ello hasta el último día.
Fue intérprete de la música criolla cuando pocas mujeres se atrevían a tomar el estrado. Su carisma, su energía y su amor por Tacna la convirtieron en símbolo. Empezó su carrera artística a los 25 años, tras ganar un concurso local de canto, y desde entonces no dejó los escenarios.
Su nombre artístico nació de una anécdota que ella contaba con humor: eligió «Mistral» tras verlo escrito, por casualidad, en un tubo. Con los años decía que ese nombre la definía, porque tenía «de poeta, de cantante y de loca».
Cada 28 de agosto era casi tradición verla imponente sobre un estrado de la avenida San Martín, dedicando cantos al paso de la Procesión de la Bandera. De su garganta brotaba el grito que Tacna reconocía como suyo: «¡Arriba Tacna!». Esa imagen quedará grabada en la memoria de la ciudad.
Cantar con sentimiento es rezar, es hacer un poema. Charito Mistral
En 2017, el Ministerio de Cultura la distinguió como Personalidad Meritoria de la Cultura, mediante la Resolución Ministerial N.º 139-2017-MC, por su aporte como intérprete y promotora de la música criolla y por contribuir a la salvaguarda de este género. Fue una de las diecisiete mujeres reconocidas ese año en todo el país.
Con esa distinción, Charito Mistral y Estela Gamero se convirtieron en las primeras dos mujeres tacneñas en recibir el más alto reconocimiento cultural del Estado peruano. Su nombre quedó junto al de referentes de la región como Luis Cavagnaro, Fredy Gambetta y la propia Gamero.
Tacna se volcó a su despedida. En el velatorio, las banderas de Tacna y del Perú fueron izadas a media asta, y la Asociación de Músicos Criollos de Tacna le rindió un homenaje musical con las canciones que marcaron su trayectoria.
Del duelo surgieron los primeros homenajes. Se planteó renombrar la avenida Augusto B. Leguía como avenida Charito Mistral e instalar un busto en su memoria, iniciativas propuestas de cara al centenario de la Reincorporación de Tacna al Perú, en 2029. Reconocimientos que le debe la ciudad a quien le entregó su voz durante medio siglo.
Fue la mujer sencilla del «Barrio del Tigre», la que vivió a su manera, sin poses. En un homenaje de Radio Uno en 2012 confesó su deseo de descansar en Tacna, bajo la sombra de un árbol que le diera oxígeno para «seguir cantando» en la eternidad. Cantó con sentimiento toda su vida. Ahora le toca a Tacna cantarle a ella.