El biólogo Carlos Santos, subgerente de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Municipalidad Provincial de Mariscal Nieto, ha emprendido una singular medida de protesta: una bicicleteada desde Moquegua hasta Lima. Esta «marcha de sacrificio» busca llamar la atención de las autoridades centrales ante la indiferencia mostrada durante años frente a la grave contaminación del río Coralaque y sus afluentes.
Santos partió de la Plaza de Armas de Moquegua luego de haber llegado en bicicleta desde Aruntaya hace algunos días. Durante su despedida hoy martes 11, que se llevó a cabo en medio de lágrimas, estuvo acompañado por las alcaldesas de Aruntaya y Titire, así como por diversos dirigentes comunales.
El propósito principal de Santos es protestar contra la inacción de las autoridades regionales y nacionales en la gestión de la contaminación que afecta a diferentes sectores de la parte alta de la provincia en especial Aruntaya y Titire a causa – según testimonio- de la minera Aruntani. El peligroso escenario ha sido documentada por el propio biólogo, quien incluso está realizando una bitácora de los puntos afectados en su travesía que va publicando en su red social Facebook.
Pobladores de la zona han asegurado que el río que hoy en día es de color amarillo, ha afectado gravemente a la población y a la ganadería, obligando a la población a trasladar su ganado en búsqueda de puquios y aguas limpias. La calidad de la lana y la carne ya no es la misma, afectando su subsistencia. El biólogo Santos, quien es originario de Sánchez Cerro y conoce íntimamente la problemática, ha sido uno de los principales denunciantes de estos hechos.
A pesar de que el conflicto por la contaminación se extiende al menos desde 2011 —año desde el cual la OEFA ha emitido al menos 21 sanciones—, y a pesar de que se han organizado «mil veces» mesas de trabajo y diálogo, incluyendo sobre vuelos con ministros de Estado, no hay resultados concretos. Los pobladores, quienes en reiteradas ocasiones han traído el agua contaminada a las mesas de diálogo para mostrársela a los funcionarios, sienten que los compromisos firmados en las actas terminan siendo «simples documentos» y que la remediación no se ejecuta, sino que se posterga continuamente.
Una situación que ha llamado la atención es la falta de apoyo institucional al biólogo Carlos Santos por parte del alcalde de su jurisdicción y otras autoridades regionales o provinciales. En su emotiva despedida, el subgerente de medio ambiente criticó la situación y la «indolencia de esos funcionarios», afirmando que estas lágrimas le dan fuerza. «El río, todas las fuentes de agua es nuestra fuente de vida, es nuestra vida. Lo que estamos haciendo ahora es defender nuestra vida».
Carlos Santos espera que su viaje a Lima obligue a las autoridades a tomar en cuenta la gravedad de esta contaminación que sigue avanzando.












