La ciudad de Tacna atraviesa una jornada crítica en el mercado de combustibles, marcada por el incremento sostenido de precios y episodios de desabastecimiento en varias estaciones de servicio. En un recorrido por distintos grifos de la ciudad se constató que el precio de la gasolina ya bordea los 20 soles por galón, mientras que el diésel se comercializa entre 18 y 19 soles, generando preocupación entre conductores y transportistas.
Durante la madrugada algunas estaciones lograron reabastecerse parcialmente. Entre ellas figuran el Grifo El Sol y el Grifo Centenario, donde se registró la llegada de cisternas con GLP (Gas Licuado de Petróleo). No obstante, este combustible continúa escaseando en otros puntos de la ciudad, mientras que la situación es aún más complicada para la gasolina premium, que se encuentra agotada en varios establecimientos.
En cuanto a los precios, el recorrido permitió identificar variaciones significativas entre estaciones. La gasolina premium alcanza los S/ 19.99 por galón en grifos como Texaco y el propio Grifo El Sol. La gasolina regular se ubica entre S/ 17.49 y S/ 19.49, mientras que el diésel oscila entre S/ 17.99 y S/ 19.79. En el caso del GLP, los valores fluctúan desde S/ 7.99 en el Grifo Centenario hasta S/ 9.99 en Satélite del Sur.
Especialistas locales atribuyen esta situación a dos factores principales. El primero es el aumento de la demanda en Lima, que estaría concentrando gran parte del combustible disponible en el país, relegando a las ciudades del sur en el proceso de distribución. El segundo factor es el impacto del contexto internacional, donde el precio del barril de petróleo ha superado nuevamente los 100 dólares debido a la creciente tensión geopolítica.
El incremento ya comienza a sentirse en la economía diaria de los ciudadanos. Conductores de taxi señalan que las tarifas mínimas han subido y ahora las carreras cortas se ubican entre 5 y 6 soles, un costo mayor al habitual. Asimismo, se ha observado a personas trasladando sus balones de gas en carretillas o cargándolos al hombro para evitar pagar transporte adicional, reflejo de la presión económica que genera la crisis energética.
A nivel internacional, la situación está marcada por el noveno día de conflicto armado tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, escenario que ha incrementado la incertidumbre en los mercados energéticos. A ello se suma el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz, ruta por donde circula aproximadamente el 20 % del petróleo mundial. Este hecho impulsó momentáneamente el precio del barril hasta 120 dólares, su nivel más alto desde la pandemia de COVID-19.











