De acuerdo con el reporte, desde este jueves 26 de marzo se aplicará un aumento de 370 pesos en las bencinas y de 580 pesos en el diésel, lo que ha provocado largas filas en estaciones de servicio ante el intento de los ciudadanos por abastecerse antes de la subida.
El incremento, estimado en alrededor de un 8%, ya se refleja en los mercados y ferias libres de la ciudad. Comerciantes han comenzado a elevar los precios de productos de primera necesidad incluso antes de la entrada en vigencia de la medida.
Entre los productos más afectados se encuentran el tomate, cuyo precio (en moneda peruana) oscila entre 7 y 8 soles por kilo, y el limón, que alcanza los 7 soles por medio kilo. Esta situación responde al encarecimiento del transporte de carga, especialmente desde regiones y desde la ciudad de Tacna hacia la capital chilena.
Frente a la crisis, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anunció un subsidio mensual de 100 mil pesos para taxistas y conductores de colectivos. Sin embargo, el periodista advirtió que esta medida sería insuficiente para contener el impacto, debido a que gran parte de la población depende de este tipo de transporte ante la limitada cobertura del sistema público.
Según estimaciones del Banco Central de Chile, la inflación anual podría incrementarse del 3% al 4% como consecuencia del alza en los combustibles, lo que agravaría el costo de vida en el país. Este escenario evidencia un deterioro en la capacidad adquisitiva de la población chilena, en un contexto donde las medidas de mitigación no logran amortiguar completamente el efecto del incremento en los combustibles sobre la economía cotidiana.











