Sujeto acusado de abusar de una mujer y su hermana menor, al ser liberado buscó a la denunciante pese a restricciones judiciales. Lo detuvieron y ahora está nuevamente en las calles.
La abogada Diana Romero Maldonado, defensa técnica de la agraviada, ha manifestado preocupación por la libertad de Jesús Apaza Vilca de quien aseguró que, a pesar de tener graves acusaciones en su contra, continúa amedrentando a su víctima.
Pese a haber sido detenido en flagrancia por el presunto delito de chantaje sexual, la defensa de la víctima denunció presuntas omisiones por parte de la fiscalía durante las investigaciones. Según la abogada, no se realizó la apertura del celular del acusado para asegurar posibles pruebas, ni diligencias urgentes como la cámara Gesell o el examen médico-legal a la hermana menor de la denunciante.
Tras recuperar su libertad, Jesús Apaza Vilca habría continuado hostigando a la víctima mediante amenazas y mensajes de acoso. Incluso, el último viernes 22 acudió al domicilio de la joven para amedrentarla, situación que motivó una nueva detención por incumplir las medidas restrictivas. Sin embargo, el sujeto volvió a quedar libre, generando temor en la agraviada, quien asegura sentirse insegura incluso para asistir a su centro de estudios y trabajo.
La defensa ha solicitado formalmente el resultado célere de la variación de la comparecencia por prisión preventiva, advirtiendo que la conducta del agresor es la de un «depredador que evoluciona en su temeridad». La audiencia sobre el pedido ha sido realizada el lunes 25.
«Espero que no tengamos mañana una noticia trágica. Esto ya no es solo un asedio, es una presión constante para que se retire la denuncia», expresó la abogada Romero, exigiendo acciones reales e inmediatas al Ministerio Público para evitar un desenlace fatal
Según el testimonio de la defensa, el calvario de la joven comenzó hace años, cuando fue víctima de violación sexual a manos de Apaza Vilca. Durante estos actos de violencia, el sujeto obtuvo imágenes íntimas que utilizó posteriormente para chantajearla, exigiéndole mantener relaciones sexuales y obligándola a intentar una relación sentimental bajo amenaza. El asedio llegó al punto de que el agresor envió fotografías íntimas a la pareja de la joven para forzar su separación.
El ataque alcanzó – según la letrada- a la hermana menor de la víctima quien también habría sido violentada e imágenes de este hecho estarían en manos del acusado siendo usado como chantaje, motivo por el cual la hermana mayor guardó silencio durante mucho tiempo para protegerla.
«Bajo qué lógica el Ministerio Público ha segregado los hechos (violación y chantaje). Solo la excusa de que fue hace años no tiene sentido; es un solo acto conexo», cuestionó la letrada sobre la actual situación del caso.
Recapturan a sindicado de chantaje sexual tras volver a buscar a víctimas











