Moquegua. Autoridades regionales, alcaldes y representantes de la sociedad civil exigieron al Ejecutivo medidas inmediatas para enfrentar la contaminación del río Coralaque, durante una reunión sostenida este martes 16 con el presidente del Consejo de Ministros, Luis Enrique Arroyo Sánchez, y cinco ministros de Estado.
El encuentro, realizado en la ciudad de Moquegua, estuvo marcado por los cuestionamientos a la falta de presupuesto y de acciones concretas para atender una problemática ambiental que afecta desde hace varios años a pobladores de la provincia de Sánchez Cerro y zonas vinculadas al Valle del Tambo.
La gobernadora regional Gilia Gutiérrez manifestó su rechazo a los plazos planteados por el Gobierno para ejecutar proyectos de remediación ambiental, los cuales se extenderían hasta el 2027. La autoridad regional solicitó la emisión de una norma de excepción que permita acelerar el financiamiento y la ejecución de obras destinadas a mitigar los daños ocasionados por la contaminación atribuida a las operaciones de la empresa Aruntani SAC.
Asimismo, recordó que en reuniones previas se había anunciado la asignación de recursos para atender la emergencia, por lo que demandó compromisos concretos y fechas definidas.
Durante la mesa de trabajo, alcaldes de los distritos afectados reclamaron apoyo inmediato para garantizar el acceso a agua limpia para la población y atender las pérdidas económicas ocasionadas por la contaminación. Señalaron que agricultores y ganaderos continúan enfrentando serias dificultades debido al deterioro de las fuentes hídricas de la zona.
Representantes de la sociedad civil también pidieron acelerar el cierre definitivo de las fuentes contaminantes y establecer mecanismos efectivos de seguimiento a los acuerdos adoptados.
Si bien el titular de la PCM se comprometió a impulsar mecanismos para atender la problemática ambiental, no se anunciaron fechas concretas para la ejecución de las principales obras de remediación.
La falta de respuestas inmediatas generó malestar entre las autoridades moqueguanas, que advirtieron que la población espera resultados tangibles frente a una contaminación que continúa afectando la salud, la agricultura y la actividad económica de la región.











