El docente investigador Juan Pablo Franco León presentó dos libros que sirven como herramientas de gestión para frenar la pérdida de recursos hídricos y biodiversidad en las zonas más altas de la región.
La academia lanza una advertencia urgente sobre el estado de conservación de los ecosistemas clave de Tacna. Juan Pablo Franco León, docente e investigador de la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann (UNJBG), presentó las publicaciones «Bosque de Queñoales de la región Tacna, diversidad y conservación» y «Bofedales de Huaytiri y anexos, diversidad, adaptación y perturbación», trabajos financiados con recursos del canon que diagnostican la fragilidad de la cabecera de cuenca regional.
El estudio sobre los queñuales (Polylepis) revela que Tacna apenas posee un máximo de 32,000 hectáreas de estos bosques, ubicados entre los 3,800 y 5,000 metros de altura. El investigador destacó que estos árboles, que en la región promedian edades de entre 150 y 270 años, son vitales para la «siembra y cosecha» de agua, actuando como «ordeñadores» de nubes que infiltran el recurso hacia los acuíferos.
Franco León calificó la reforestación como una «obligación» para la gestión integral de recursos hídricos en zonas áridas. No obstante, alertó sobre los riesgos de los actuales planes gubernamentales. Según el experto, proyectos de reforestación valorizados en 12 millones de soles podrían fracasar al intentar usar plantones de otras regiones (como Arequipa o el centro del país) en lugar de las especies locales adaptadas específicamente al suelo y clima de Tacna.
El panorama de los bofedales es aún más crítico. La investigación en Huaytiri (en la provincia Candarave) y sus anexos determinó que se han perdido aproximadamente 3,000 hectáreas de este ecosistema debido al cambio climático y, fundamentalmente, a la sobreexplotación de acuíferos mediante pozos de bombeo.
El investigador cuestionó la postura de ciertos sectores que minimizan el impacto de la extracción de agua subterránea. «Candarave tiene 73 bofedales y solo se han visto afectados los que están donde se ubican los pozos», sentenció Franco León, tras mostrar evidencias fotográficas que comparan la degradación extrema entre 1985 y 2016. El experto advirtió que la resiliencia de estos ecosistemas tiene un «punto de inflexión» y que actualmente están colapsando.
Amenazas biológicas y falta de coordinación Además de la actividad humana, los queñuales enfrentan el ataque de un hongo fitopatógeno y el impacto de especies introducidas como el ganado caprino, que impide el crecimiento de nuevos brotes.
Finalmente, el autor lamentó la falta de diálogo con las gerencias regionales de recursos naturales, instando a las autoridades a utilizar estos libros como instrumentos de gestión científica para la toma de decisiones.
«La academia está siempre disponible para contribuir a la solución de problemas», concluyó el catedrático, subrayando que la supervivencia del agua en Tacna depende de la protección de su cobertura boscosa y sus humedales altoandinos.

Dr. Juan Pablo Franco León, docente e investigador basadrino, presentó en Radio Uno valiosa investigación concentrada en dos libros que pueden ser descargados de forma gratuita desde la página del Fondo Editorial de la UNJBG.












