El presidente del Comité de Frutas y Hortalizas de la Asociación de Exportadores (ADEX), Elkin Vanegas, advirtió que el fenómeno El Niño ya viene generando impactos negativos en la agroexportación peruana, afectando la floración y productividad de diversos cultivos. Señaló que, aunque todavía no se proyecta un evento de la magnitud del registrado entre 1997 y 1998, las altas temperaturas ya muestran consecuencias en importantes zonas agrícolas del país.
Vanegas explicó que cultivos como el mango, los cítricos y el arándano presentan problemas en su desarrollo, mientras que la calidad de productos como la palta también comienza a verse comprometida. «En el mango, por ejemplo, cuando normalmente teníamos entre un 30 % y 50 % de floración, hoy apenas alcanzamos un 5 %. Eso afecta directamente la producción destinada a la exportación», afirmó.
El representante de ADEX indicó que estas condiciones ya se reflejan en una reducción aproximada del 6 % en las agroexportaciones durante el último semestre. Además, advirtió que la disminución no solo responde a menores volúmenes de producción, sino también a la pérdida de calidad exigida por los mercados internacionales. «Si la calidad no cumple con los estándares, los compradores buscan otros proveedores y eso reduce nuestros volúmenes de exportación», sostuvo.
Frente a este escenario, pidió al Gobierno implementar acciones preventivas de inmediato, tomando como referencia la experiencia del fenómeno El Niño de 1997 y 1998. Entre las medidas planteadas figuran la identificación de puntos críticos, la limpieza y descolmatación de ríos, el reforzamiento de infraestructura vial y la coordinación entre el Estado, gobiernos regionales, municipalidades, gremios y el sector privado. «No hay que inventar la rueda; la información histórica ya existe y debemos actuar sobre los puntos vulnerables», enfatizó.
Finalmente, Vanegas señaló que los efectos del fenómeno no solo alcanzarán a la agroexportación, sino también al abastecimiento del mercado interno, por lo que insistió en fortalecer la asistencia técnica a los agricultores y ejecutar medidas preventivas antes del inicio de la temporada de lluvias. «Tenemos que dejar de lado la desinformación y actuar con conocimiento. La prevención será clave para proteger la producción agrícola y la seguridad de la población», concluyó.











