El excanciller de la República Miguel Ángel Rodríguez Mackay calificó como un “punto de inflexión positivo” para la política exterior peruana la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y la incorporación del Perú al denominado “Escudo de las Américas”.
El especialista en derecho internacional consideró “racional y lógico” que el Perú participe en esta iniciativa de cooperación impulsada por el Gobierno estadounidense para enfrentar la criminalidad, debido a que la seguridad constituye actualmente una de las principales preocupaciones del Estado.
Rodríguez Mackay sostuvo que el Perú debe mantener una posición equilibrada frente a las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y China, sus principales socios estratégicos en distintos ámbitos.
En ese sentido, afirmó que el país debe actuar con “muñeca” diplomática y “jugar con los dos pies”, fortaleciendo la cooperación en materia de seguridad, defensa y comercio con Estados Unidos, pero sin descuidar los vínculos comerciales y las inversiones provenientes de China.
“Las rivalidades entre China y Estados Unidos no son velas de nuestro entierro”, manifestó el excanciller, al remarcar que Lima debe mantener una política exterior basada en el equilibrio y la defensa de sus propios intereses.
El exministro también respaldó la conducción de la política exterior por parte del Ejecutivo y recordó que, de acuerdo con el marco constitucional, corresponde a la presidenta de la República dirigir las relaciones internacionales del país.
Entre las recientes decisiones que destacó mencionó el restablecimiento de las relaciones bilaterales con México y el retiro del reconocimiento peruano a la denominada República Árabe Saharaui Democrática.
Por otro lado, Rodríguez Mackay respaldó la labor del canciller Carlos Espá y recordó que la dirección de la política exterior es una prerrogativa constitucional de la presidenta de la República. Como muestras de avance, destacó el rápido reestablecimiento de las relaciones bilaterales con México y la decisión de retirar el reconocimiento a la denominada República Árabe Saharaui Democrática
Sobre los cuestionamientos a la designación de personas de perfil político en determinadas representaciones diplomáticas, como la de Aurelio Pastor ante la OEA, Rodríguez Mackay señaló que la normativa permite que un porcentaje de las misiones diplomáticas sea ocupado por embajadores políticos de confianza del jefe de Estado.
El excanciller sostuvo además que la diplomacia no depende únicamente de funcionarios de carrera, sino que también requiere una conducción política vinculada al manejo del poder y a los intereses del Estado.
Finalmente, Rodríguez Mackay se refirió a la ruptura de relaciones diplomáticas con Irán, decisión que justificó bajo criterios de prevención y seguridad regional. El exministro señaló que deben considerarse los antecedentes de influencia e inestabilidad atribuidos a Irán en la región y mencionó experiencias registradas anteriormente en países como Venezuela y Bolivia.
Para Rodríguez Mackay, estas decisiones forman parte de un proceso de reorientación de la política exterior peruana, en el que el país debe fortalecer sus alianzas internacionales sin comprometer sus relaciones económicas y estratégicas con otras potencias.











