Un grupo de trabajadores de Construcción Civil de Ilo llegó hasta la sede del Gobierno Regional de Moquegua para protestar por la paralización y retraso de varias obras en la provincia. Los obreros exigieron ser atendidos directamente por la gobernadora regional Gilia Gutiérrez y rechazaron que el diálogo se limite al gerente regional, Abraham Ponce.
El secretario general del sindicato mayoritario de Ilo, Alejandro Ayma, señaló que la protesta responde a la falta de continuidad de proyectos, retrasos en los pagos y ausencia de nuevas obras que permitan mantener puestos de trabajo.
Uno de los proyectos que genera mayor preocupación es la construcción del Centro de Salud Bellavista, ubicado en la Pampa Inalámbrica. Los trabajadores de esta obra se sumaron a la protesta ante el temor de que los trabajos sean suspendidos y entre 120 y 150 obreros pierdan sus empleos.
Ayma pidió al Gobierno Regional una explicación sobre la falta de presupuesto para continuar con los proyectos y cuestionó el retraso de importantes obras educativas. Entre ellas mencionó los trabajos en el colegio Basadre, el colegio Mercedes Cabello de Carbonera y una institución educativa de nivel inicial, cuya primera piedra fue colocada hace más de dos años y que, según denunció, continúa sin avances significativos.
El dirigente sostuvo que el próximo cambio de gestión regional no debería ser motivo para dejar obras inconclusas ni afectar a los trabajadores. Ayma recordó que anteriormente sostuvieron reuniones con el gerente regional Abraham Ponce, quien se comprometió a gestionar partidas presupuestales para garantizar la continuidad de las obras.
Sin embargo, afirmó que los trabajadores siguen enfrentando incertidumbre por la falta de avances y decisiones sobre el financiamiento de los proyectos.
Los obreros permanecieron en los exteriores de la sede regional a la espera de ser escuchados por la gobernadora.











