Técnicos asistenciales de la salud se movilizaron en el Centro Cívico de Tacna para exigir al gobierno de turno la creación de un tercer grupo ocupacional, el reconocimiento de su título profesional a nombre de la nación y la implementación de una escala remunerativa justa.
La protesta, que se realiza de manera pacífica a nivel nacional, responde a una situación que, según los manifestantes, se arrastra desde hace más de 33 años. Betty Roque, representante de los técnicos titulados en Tacna, y Magdalena Medrano, técnica en enfermería que labora en el Hospital Hipólito Unanue, explicaron que el personal se siente «discriminado» y «dejado de lado» a pesar de estar en la «primera línea de salud».
Medrano, vocera de los manifestantes, señaló que el sueldo de un técnico es «irrisorio» y no es acorde a su preparación académica. El problema central radica en que, debido a la ley 28561, los técnicos asistenciales están unidos a los auxiliares de salud. Esta situación hace que sus pagos se realicen al mismo nivel que los auxiliares, pese a que los técnicos sí han estudiado y tienen un título.
Medrano explicó que los técnicos obtienen un título reconocido por el Ministerio de Educación, para lo cual han tenido que estudiar tres años, realizar una práctica profesional de un año y sustentar una tesina. En contraste, los compañeros auxiliares solo cuentan con quinto de secundaria y un curso. La diferencia salarial entre ambos grupos es de apenas «unos soles, dos o tres soles».
«Nosotros afrontamos la atención de un paciente de manera directa, desde su ingreso hasta su alta,» afirmó Medrano. No obstante, los técnicos son los «peores pagados,» percibiendo en promedio 2,800 soles mensuales. Debido a que este sueldo «no alcanza,» muchos se ven obligados a trabajar en «dos, tres trabajos» para poder sustentar a sus familias.











